El Campeonato del Mundo FEI de Aachen supondrá una nueva oportunidad para que Julio Mendoza y Goldie vuelvan a representar a Ecuador en un concurso de este nivel. Sin embargo, detrás de ese binomio hay mucho más que un resultado deportivo. Hay un país que sueña, una generación que encuentra inspiración y un equipo que ha visto cómo la hípica ecuatoriana ha crecido hasta competir de tú a tú con las grandes potencias.
Así lo expresa Franziska Klinkicht, presidenta de la Comisión de Entrenamiento de Ecuador, quien ha compartido con Chacco Info cómo vive el equipo estas semanas previas al campeonato y qué significa la presencia de Julio Mendoza en un escenario como Aachen.
«Para Ecuador, afrontar este Campeonato del Mundo ya es un motivo de enorme orgullo», afirma. La dirigente reconoce que ver al jinete ecuatoriano competir en la considerada catedral del deporte ecuestre es «un sueño hecho realidad» y una demostración de que el trabajo, la perseverancia y el talento pueden abrir las puertas de la máxima competición internacional.
«El corazón nos sale del pecho de la emoción», confiesa al hablar de un momento que considera histórico para la hípica de su país. Más allá de la clasificación final, explica que el verdadero objetivo es disfrutar de esta experiencia, apoyar a Julio Mendoza en cada salida a la pista y seguir inspirando a las nuevas generaciones de jinetes ecuatorianos.
Klinkicht no duda en definir a Julio Mendoza como un profesional extraordinario, tanto dentro como fuera de la pista. Destaca su capacidad para motivar a sus alumnos y, sobre todo, la filosofía con la que trabaja: respetar al caballo, comprenderlo, darle su tiempo y construir una relación basada en la confianza.
En ese sentido, considera que el binomio formado junto a Goldie es el mejor ejemplo de esa manera de entender la Doma Clásica. Describe al caballo como un compañero seguro de sí mismo, feliz y completamente conectado con su jinete, una unión que, en su opinión, explica gran parte de los éxitos cosechados durante los últimos años.
La presidenta de la Comisión de Entrenamiento también pone en valor la preparación realizada antes del Campeonato del Mundo. Destaca la planificación llevada a cabo por Julio Mendoza y su esposa, Jessica, combinando el entrenamiento deportivo con el bienestar físico y mental de Goldie, convencidos de que el equilibrio también forma parte del rendimiento de un caballo de alta competición.
De cara a Aachen, considera que el principal reto será gestionar la presión que supone competir frente a miles de espectadores y junto a los mejores binomios del mundo. Sin embargo, está convencida de que la experiencia, la serenidad y la fortaleza mental del jinete ecuatoriano serán claves para afrontar el desafío con confianza.
Durante la entrevista también recuerda algunos de los grandes hitos logrados por Julio Mendoza, como la medalla conseguida en los Juegos Panamericanos, su presencia entre los mejores de una Copa del Mundo o la histórica victoria lograda en Aachen en 2024, cuando hizo sonar el himno ecuatoriano en una de las pistas más emblemáticas del deporte ecuestre.
Para Klinkicht, todos esos logros han cambiado la historia de la Doma Clásica en Ecuador. Considera que hoy el país ya no solo aspira a participar en grandes campeonatos, sino también a ser competitivo y a seguir formando binomios capaces de luchar con los mejores del mundo.
Ese crecimiento también se refleja, explica, en el cambio de mentalidad vivido durante los últimos años. Los jinetes ecuatorianos han apostado por una preparación cada vez más profesional, por entrenar con referentes internacionales y por mantener una formación constante que permita continuar elevando el nivel de la disciplina.
Pensando ya en la competición, reconoce cuál sería el gran sueño del equipo: ver a Julio Mendoza clasificado para la final junto a Goldie y disfrutar de su nueva Kür entre los veinte mejores binomios del mundo. Un momento que, asegura, vivirían con lágrimas de felicidad y un inmenso orgullo.
La dirigente también quiso enviar un mensaje a todos los aficionados ecuatorianos, invitándolos a seguir el campeonato con ilusión y recordando que, cuando Julio Mendoza salga a la pista, no competirá únicamente por él mismo.
«Cuando entra Julio a la pista, no entra solo. Entra con el sueño y el orgullo de todo un país.»
Finalmente, Klinkicht quiso trasladar al público internacional que la hípica ecuatoriana continúa creciendo gracias al compromiso de sus jinetes, a una comunidad muy unida y a la enorme pasión que existe por este deporte. Está convencida de que el futuro permitirá ver cada vez a más representantes ecuatorianos en las grandes competiciones internacionales.
Desde Chacco Info queremos agradecer sinceramente a Franziska Klinkicht la cercanía, el cariño y el tiempo que nos ha dedicado durante esta entrevista. Ha sido un auténtico placer conocer más de cerca la realidad de la Doma Clásica ecuatoriana y el trabajo que hay detrás de este ilusionante proyecto. Le deseamos toda la suerte del mundo al equipo de Ecuador en el Campeonato del Mundo y, ¡nos vemos por las pistas del país germano!









