Un juzgado de Ávila ha abierto diligencias para aclarar si dos jinetes que prestaban servicios a la Yeguada Antonio San Román simularon que los ejemplares que cuidaban eran inviables para su explotación, para luego apropiárselos mediante ventas fraudulentas.
La querella sostiene que entre 2014 y 2019 los acusados persuadieron a los titulares de la ganadería de que los animales eran “inservibles”, consiguiendo que 43 caballos fueran vendidos por aproximadamente 58.000 €. Sin embargo, un peritaje oficial estimó que su valor real superaba los 761.000 €, lo que dejaría claro un desfase gravísimo entre precio de venta y valor de mercado.
Los denunciantes afirman que los jinetes, con la ayuda de compradores interpuestos y sociedades vinculadas, terminaron por registrar los caballos a su nombre. Algunos de esos ejemplares ya aparecen compitiendo e integrando yeguadas ligadas a los acusados, pese a que deberían haber sido descartados, según sus propias versiones.
El juzgado ha tomado declaración a los implicados. La investigación tendrá que determinar si existió delito continuado de estafa, y aclarar cómo se gestionó la cadena de titularidades que permitió el traslado de los animales.











