La yegua Quietside se ha convertido en una de las protagonistas del mercado internacional de purasangres tras ser vendida por 5,2 millones de dólares durante la primera jornada de las November Breeding Stock Sales de Keeneland, celebrada el martes 3 de noviembre en Lexington, Kentucky (Estados Unidos). Con esta operación, la yegua de cuatro años se ha convertido en la más cara vendida en una subasta de Norteamérica durante 2026.
Hija de Malibu Moon y Benner Island, Quietside cuenta con una victoria de Grado 2. La yegua, que se encuentra gestante de su primer potro, fruto de su cruce con Nyquist, fue adquirida por Erdenheim Farm Thoroughbreds, que también desembolsó 2,6 millones de dólares por Kilwin. Ambas operaciones elevaron su inversión durante la jornada hasta los 7,8 millones de dólares.
Quietside fue presentada a subasta por Stone Farm y pertenece a una línea materna en la que también figuran Spacy Tracy, ganadora de Grado 2, y Victim of Love, vencedora de Grado 3.
Lynn Hancock, de Stone Farm, expresó su satisfacción tras la venta: «Es espectacular. La vimos nacer, la criamos y después regresó a nosotros tras su etapa en las carreras. Es una yegua especial, con un físico precioso. Es una auténtica estrella y estamos encantados con el resultado».
La primera jornada de la 83.ª edición de estas subastas concluyó con un volumen de ventas de 95.929.000 dólares, correspondiente a 152 ejemplares, lo que supone un incremento del 31,88 % respecto a la sesión inaugural de 2025. Además, 23 caballos alcanzaron o superaron el millón de dólares, frente a los 17 que lo consiguieron el año anterior.
El precio medio de venta se situó en 631.112 dólares, un 5,85 % más que en 2025, mientras que la mediana descendió hasta los 400.000 dólares.
Shannon Arvin, presidenta y directora ejecutiva de Keeneland, valoró positivamente los resultados: «Fue un día increíble. La subasta fue extraordinaria, con un catálogo muy completo y una gran diversidad de compradores. Hubo una energía fantástica durante toda la jornada y creo que fue una primera sesión muy exitosa».
Por su parte, Tony Lacy, vicepresidente de ventas, puso el acento en la confianza del mercado: «Había un gran entusiasmo por los ejemplares de calidad. Esta es la base de nuestra industria: las yeguas reproductoras y los potros. Aquí es donde comienza todo».
Entre las operaciones más importantes también figuró la venta de Ahavah, adjudicada por 4,8 millones de dólares a Hill ‘n’ Dale at Xalapa. La hija de City of Light, de cuatro años y gestante de Gun Runner, es hermana materna de Vahva, ganadora de Grado 1.
Otra de las ventas millonarias fue la de Admit, hija de Blame y gestante de Life Is Good, adquirida por M.V. Magnier y White Birch Farm por 3,1 millones de dólares. Por su parte, Flag Day, una hija de Giant’s Causeway de diez años, alcanzó los 2,9 millones de dólares tras ser comprada por Whisper Hill Farm.
También sobresalieron Kilwin, adquirida por Erdenheim Farm Thoroughbreds por 2,6 millones de dólares, y On Time Girl, ganadora de Grado 2, por la que Heider Family Stables desembolsó la misma cantidad.
Eve of War, madre de The Puma, segundo clasificado en la Breeders’ Cup Classic, fue adjudicada a Al Ruwais Stables por 2,4 millones de dólares. Asimismo, Godolphin adquirió por 2,1 millones de dólares a Expensive Queen, hija de Lope de Vega y ganadora de Grado 1, que había finalizado cuarta en la Breeders’ Cup Filly and Mare Turf.
En cuanto a los potros, el precio más elevado de la primera sesión correspondió a un hijo de Justify, hermano propio de Ruling Court, ganador de las 2.000 Guineas. El ejemplar fue adquirido por M.V. Magnier y White Birch Farm por 1,3 millones de dólares.
Taylor Made Sales Agency encabezó la clasificación de vendedores, con 34 caballos comercializados por un importe conjunto de 22.885.000 dólares.
Las November Breeding Stock Sales continuarán hasta el próximo 11 de noviembre, con sesiones dedicadas a yeguas reproductoras, futuros reproductores y potros. Posteriormente, el 12 de noviembre, Keeneland celebrará una nueva subasta destinada a caballos en edad de competición.









