Piergiorgio Bucci afronta este fin de semana una de las competiciones más especiales de su calendario. El jinete italiano disputará la etapa de la Longines FEI Jumping World Cup de Verona, que se celebra del 5 al 8 de noviembre en el marco de Fieracavalli, con un objetivo muy claro: convertirse en el primer italiano en ganar la prueba de la Copa del Mundo ante su público.
A sus 51 años, Bucci llega a Verona después de una temporada en la que ha conseguido importantes resultados internacionales, entre ellos la cuarta posición individual en el Campeonato del Mundo de Aachen junto a Hantano. Ahora, con una cuadra que considera una de las mejores de su trayectoria, confía en sus posibilidades de luchar por la victoria.
«Si hay una Copa del Mundo que quiero ganar, es precisamente esta», aseguró el italiano en declaraciones recogidas por la Federación Ecuestre Internacional (FEI). Su determinación es absoluta: «Voy allí para ganar. Sé que puedo hacerlo».
Para afrontar la prueba del domingo, Bucci tiene previsto contar con Pallieter vd N.Ranch, un caballo con el que ya conoce el éxito en Verona. Ambos consiguieron imponerse en el Gran Premio de 1,55 metros del sábado durante la edición de 2025, una victoria especialmente significativa porque fue su primer gran triunfo juntos.
«Fue nuestra primera victoria en una prueba importante, así que resultó increíble. Con el público y todo lo que vivimos, fue una semana muy buena», recordó.
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Pallieter ha continuado progresando durante 2026, temporada en la que ya acumula dos victorias en Grandes Premios de cinco estrellas. Bucci espera que Verona pueda convertirse en la tercera: «En Italia decimos que no hay dos sin tres. Espero poder hacerme feliz a mí mismo y volver a hacer felices a los míos».
El italiano regresó a la competición el pasado fin de semana en Lyon después de sufrir dos fracturas en los huesos de un pie. Aunque todavía se encuentra recuperándose de la lesión, consideró importante que Pallieter volviera a competir antes de Verona. «Estaba saltando bien, simplemente le faltaba un poco de rodaje», explicó.
Otro de los nombres fundamentales en su trayectoria reciente es Hantano, con el que terminó cuarto en el Campeonato del Mundo de Aachen. El binomio llegó a situarse segundo en la final individual, con opciones de medalla, pero un derribo en el último obstáculo terminó alejándolo del podio.
«Ser cuarto en el Campeonato del Mundo fue increíble y doloroso al mismo tiempo. Casi podía tocar la medalla con las manos», reconoció Bucci, quien considera aquel resultado uno de los más importantes de su carrera.
Hantano continúa formando parte de sus planes deportivos, con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 como uno de sus objetivos a largo plazo. Sin embargo, el italiano explica que ambos caballos necesitan una planificación diferente: mientras Pallieter se beneficia de competir regularmente, Hantano responde mejor cuando disputa un número más reducido de concursos.
Bucci también ha reconocido que ahora dispone de suficientes caballos para plantearse seriamente la clasificación para su primera Final de la Copa del Mundo. «Nunca había ido realmente a por ella, pero ahora, con los caballos que tengo, especialmente Pallieter, que salta muy bien en pista cubierta, intentaré conseguir todos los puntos que pueda».
De cara al futuro, se muestra igualmente optimista con los ejemplares más jóvenes que está preparando y con las nuevas incorporaciones a su cuadra. «Tengo un grupo de caballos impresionante. El año que viene será todavía mejor», afirmó.
No obstante, conquistar Verona exigirá superar a algunos de los principales nombres del Salto de Obstáculos internacional. Entre los participantes estarán Richard Vogel, Steve Guerdat, Daniel Deusser, Henrik von Eckermann, Simon Delestre, Ben Maher, Julien Epaillard, Max Kühner y Martin Fuchs, además de los italianos Giulia Martinengo Marquet y Emanuele Gaudiano.
La competición tendrá también un importante componente emocional para Bucci, que lleva cerca de dos décadas participando en Verona y conoce bien el ambiente de Fieracavalli, cuya etapa de la Copa del Mundo celebra este año su 25.ª edición.
«Siempre queremos hacerlo bien para que todos estén orgullosos y felices», explicó el jinete, que reconoce la motivación adicional de competir en casa. «Para todo el mundo es un concurso extraordinario, pero para nosotros, como italianos, lo es todavía más. Es una motivación extra».









