La detección de material genético del virus Shamonda en la sangre de un caballo vivo en Francia aporta un nuevo dato a las investigaciones sobre su presencia en équidos europeos. El animal, localizado en el departamento de Hérault, presentaba signos neurológicos y dio una señal positiva mediante PCR. Las autoridades francesas mantienen abiertas las pruebas para confirmar y caracterizar el hallazgo, sin que por ahora se haya demostrado que el virus sea la causa de las alteraciones observadas.
Según la información difundida, podría tratarse de la primera detección en un caballo vivo en Francia. Su relevancia radica en el tipo de muestra analizada: los antecedentes conocidos en Suiza y Alemania se habían obtenido principalmente a partir de tejido cerebral de caballos fallecidos.
Los signos neurológicos del caballo de Hérault motivaron la realización de diferentes análisis para esclarecer su origen. En el contexto de vigilancia del virus del Nilo Occidental en Francia, también se investigó la presencia de este agente, con resultado negativo. Posteriormente, las pruebas de biología molecular identificaron la señal positiva para Shamonda en una muestra de sangre.
El resultado aporta información de interés, pero todavía requiere investigación. Una PCR permite identificar material genético viral en la muestra analizada; por sí sola, no demuestra que ese virus haya provocado el cuadro clínico. Por ello, los trabajos continúan con el tipado y otros análisis complementarios que permitan precisar el alcance del hallazgo y su significado clínico y epidemiológico.
Los antecedentes europeos ayudan a entender la importancia de esta detección. A finales de agosto de 2026 se conocieron los primeros hallazgos de un virus de tipo Shamonda en el tejido cerebral de dos caballos en Suiza que habían presentado signos neurológicos. Las investigaciones posteriores elevaron a seis el número de animales fallecidos en los que se había identificado el virus, cuatro de Zúrich y dos de Berna.
En uno de los primeros casos suizos, los análisis habían resultado negativos para los herpesvirus equinos EHV-1 y EHV-4, así como para el virus del Nilo Occidental. El material genético de Shamonda se encontró en el encéfalo, aunque no se detectó en la sangre ni en el líquido cefalorraquídeo.
Precisamente, una de las dificultades señaladas por los investigadores suizos era el diagnóstico en animales vivos. Según los conocimientos disponibles, el periodo durante el que el virus puede detectarse en sangre parece ser breve. Esto limita la capacidad de las pruebas y puede explicar resultados negativos en muestras sanguíneas incluso cuando después se identifica material viral en el cerebro.
Alemania también comunicó a finales de agosto un caso en un caballo de Renania-Palatinado que había sufrido trastornos del sistema nervioso central antes de morir. En aquella investigación se encontró una elevada carga viral en una muestra cerebral.
La detección francesa añade ahora una pieza a este conjunto de observaciones. Encontrar material genético en la sangre de un animal vivo puede contribuir al estudio de las posibilidades de diagnóstico, aunque todavía no permite establecer conclusiones sobre el papel de Shamonda en las enfermedades neurológicas de los caballos.
Los investigadores mantienen la cautela: la coincidencia entre la presencia del virus y los signos clínicos justifica continuar estudiando una posible relación, pero no basta para demostrarla. Además, las alteraciones del equilibrio, una marcha anormal, la debilidad, los temblores o los cambios inusuales de comportamiento pueden responder a diferentes causas y requieren una valoración veterinaria que contemple otras posibilidades.
El siguiente paso será confirmar y caracterizar el hallazgo francés, junto con el análisis de los casos ya documentados en Europa. Esos trabajos serán necesarios para comprender mejor la presencia de Shamonda en los équidos y determinar si existe una relación causal con los cuadros neurológicos observados.
En España, Cantabria también ha registrado recientemente casos de este virus, aunque por el momento no se han comunicado detecciones en caballos en esta comunidad.










