Las primeras semanas del curso pueden llevar a algunos estudiantes a replantearse la formación que han elegido. Ante esta situación, la Federación Francesa de Equitación (FFE) pone el foco en los oficios ecuestres como una alternativa para quienes buscan un aprendizaje práctico, vinculado al trabajo con los caballos y al trato con las personas.
La propuesta presenta tres caminos dentro del sistema formativo francés: animador de equitación, acompañante de turismo ecuestre y monitor de equitación. Cada uno responde a funciones y requisitos diferentes, aunque todos permiten adquirir experiencia sobre el terreno y desarrollar habilidades relacionadas con la comunicación, la organización, la autonomía y la responsabilidad.
La FFE recuerda que elegir una orientación a los 18 o 20 años no determina necesariamente toda la vida laboral. Los intereses cambian y las experiencias ayudan a definir nuevos objetivos. Por ello, reconsiderar los estudios al comienzo del curso puede ser una oportunidad para iniciar otra etapa, siempre que se valoren las condiciones de acceso y las posibilidades de incorporación a una formación.
Una de las primeras puertas de entrada es el título francés de Animateur Équitation (AE). Este profesional recibe a los jinetes y amazonas, participa en actividades de descubrimiento e iniciación y colabora en el cuidado de ponis y caballos bajo la responsabilidad de un monitor. Según la información difundida por la federación, la formación es accesible desde el Galop 6, o con el Galop 5 cuando se realiza mediante un contrato de aprendizaje.
Otra opción es el Accompagnateur de Tourisme Équestre (ATE), orientado a quienes quieren desarrollar su actividad al aire libre. Sus funciones incluyen preparar y guiar paseos y rutas a caballo, diseñar propuestas de turismo ecuestre y dar a conocer la fauna, la flora y el patrimonio de los lugares recorridos. La gestión del grupo y la seguridad forman parte de su trabajo diario. Para acceder, la FFE señala un nivel Galop 6 y una primera experiencia en rutas ecuestres.
En el ámbito de la enseñanza, la federación destaca el BPJEPS con mención en equitación, un diploma estatal francés de nivel 4 que constituye una formación de referencia para ejercer como monitor. Su acceso requiere superar pruebas técnicas montado y pie a tierra. Estos profesionales pueden impartir clases de forma autónoma, planificar sesiones, participar en los proyectos del centro y asumir tareas de trabajo y cuidado de los caballos.
La experiencia también puede abrir el camino hacia la especialización, la formación de otros profesionales o la dirección de centros ecuestres. La FFE subraya así que estas ocupaciones permiten construir una trayectoria que evolucione con las competencias adquiridas y las nuevas responsabilidades.
Para los estudiantes interesados en cambiar de orientación durante este curso, la recomendación es identificar primero el oficio que mejor encaja con sus objetivos y contactar con un centro de formación. Allí podrán evaluar su nivel, conocer los requisitos y estudiar las posibilidades de incorporación, dando un primer paso hacia su futuro profesional en el sector ecuestre.










