La asamblea general de la Federación Ecuestre de Suiza ha dejado un mensaje nítido para el sector: la entidad atraviesa una etapa de estabilidad financiera, incorpora nuevos socios y ha logrado frenar la caída que el deporte ecuestre venía arrastrando desde hace años. A partir de ahí, el reto ya no pasa solo por sostener la actividad, sino por abrir una nueva fase de crecimiento con medidas concretas y una visión más ambiciosa para el futuro inmediato.
Uno de los datos más reveladores que ha compartido la Federación Ecuestre de Suiza tiene que ver con la demanda. La entidad detecta que hay más amazonas y jinetes con ganas de competir, pero no siempre encuentran suficientes concursos para dar salida a esa participación. La cifra de salidas a pista se ha estabilizado por primera vez desde 2010 y, pese a que se han celebrado menos eventos, el volumen de participación se ha mantenido. Además, el promedio de salidas por prueba ha aumentado, una señal clara de que existe interés real y sostenido por parte de la comunidad ecuestre.
Ante ese escenario, la Federación Ecuestre de Suiza ha decidido actuar sobre la estructura de participación, especialmente en Salto. El sistema de inscripciones se ajustará para que las series no tengan que dividirse hasta superar los 100 participantes, en lugar del límite anterior de 70. Esta modificación permitirá acoger a más binomios en los concursos y reunir un mayor número de salidas dentro de una misma prueba, con una organización más ágil para los comités y con mejores opciones de acceso para deportistas y caballos.
La estrategia de la Federación Ecuestre de Suiza también mira más allá de la gestión inmediata y plantea una línea de trabajo enfocada en crear oportunidades. Entre las acciones anunciadas figuran el desarrollo de nuevos formatos como el Liberty Rookie Tour, una mejora del acceso a las competiciones, la ampliación de la oferta durante los meses de invierno y un mayor apoyo a los organizadores. El objetivo marcado para 2026 es fortalecer la base del sistema y proteger la proyección del deporte de alto nivel, conectando mejor la participación de base con la élite.
El mensaje de fondo es claro: el crecimiento no aparece por inercia, sino que exige generar las condiciones adecuadas para que suceda. Con esta hoja de ruta, la Federación Ecuestre de Suiza quiere responder a una realidad cada vez más evidente en el panorama europeo: hay demanda, hay interés y hay ganas de competir. Ahora la prioridad es transformar esa energía en más concursos, más oportunidades y una estructura capaz de acompañar la evolución del sector.










