Doha se convirtió recientemente en el epicentro del deporte ecuestre con la celebración de las finales del FEI Group VII.
El concurso se celebró en el Longines Arena de Al Shaqab.
El programa deportivo abarcó categorías junior, youth y senior, ofreciendo una panorámica completa del presente y futuro del sector ecuestre.
Con una dotación económica destacada, la competición no solo eleva el nivel deportivo, sino que también proyecta una imagen de profesionalización creciente en el ámbito internacional.
Una de las grandes novedades de esta edición fue la incorporación de la categoría U25, diseñada para jinetes de entre 16 y 25 años. La inclusión de esta categoría respondió a una visión clara de desarrollo estructurado dentro del deporte.
Las pruebas se distribuyeron a lo largo de varios días, con recorridos que alcanzan alturas de entre 110 y 145 centímetros.
Además del componente competitivo, el evento también actuó como plataforma de visibilidad para el ecosistema ecuestre de Qatar. La organización, el nivel de las instalaciones y la participación internacional dieron lugar a una narrativa de crecimiento sostenido en el país.
Y es que Doha no solo acoge competiciones, sino que construye una identidad en torno al deporte ecuestre.
El desarrollo de estas finales permite afirmar que el Salto de Obstáculos sigue evolucionando hacia un modelo más inclusivo, competitivo y global.










