Willibert Mehlkopf forma parte de una generación de jinetes que escribió algunas de las páginas históricas del Salto alemán. Nacido en 1941 en Aachen-Haaren, hijo de un agricultor, desarrolló una carrera deportiva que alcanzó su mayor dimensión durante las décadas de 1970 y 1980, cuando llegó a situarse entre los jinetes de Salto más destacados de Alemania.
Su relación con los caballos comenzó muy pronto. A los 17 años decidió orientar su vida hacia el Salto de Obstáculos y durante seis meses se formó en Hoya, cerca de Verden, bajo la dirección de Otto Meyer. Buena parte de su aprendizaje llegó también observando a otros jinetes, tanto en Salto como en Doma.
Uno de sus primeros caballos importantes fue Goldfalk. No era considerado un caballo excepcional, pero sí un compañero fiable con el que Mehlkopf comenzó a abrirse camino hacia las grandes competiciones.
Aachen tendría desde muy pronto un papel fundamental en su trayectoria.
En 1969, Mehlkopf protagonizó una actuación especialmente destacada en el Gran Premio de Aachen montando a Fidelus. El alemán alcanzó el cuarto desempate y terminó tercero en una prueba en la que Alwin Schockemöhle, con Wimpel, y Hans Günter Winkler, con Enigk, compartieron finalmente la victoria.
A lo largo de su carrera representó a Alemania en 27 Copas de Naciones. En 1977, durante una gira por Estados Unidos formando parte de un equipo alemán, consiguió cinco victorias.
Sin embargo, si hubo un caballo especialmente ligado a su nombre fue Salut.
Con Salut acumuló más de 220 victorias y clasificaciones en pruebas de categoría S, el máximo nivel del sistema nacional alemán. Entre esos resultados hubo éxitos en Grandes Premios y pruebas de la Copa del Mundo.
La importancia de Salut en su carrera fue tal que, años después, Mehlkopf eligió precisamente su nombre para bautizar el torneo que creó en Aachen destinado a los jóvenes jinetes: el Salut-Festival.
Pero existe otro caballo con el que protagonizó probablemente la imagen más espectacular de toda su carrera: Wabbs.
En 1985, durante el CHIO Aachen, Willibert Mehlkopf y Wabbs participaron en la tradicional prueba de potencia. El binomio consiguió superar una altura de 2,32 metros.
El salto quedó para la historia.
Mehlkopf y Wabbs establecieron entonces un nuevo récord junto al suizo Willi Melliger, una hazaña que todavía hoy forma parte de la memoria del concurso de Aachen.
Cuatro décadas después, aquel salto continúa siendo uno de los grandes hitos de su trayectoria. Los 2,32 metros permiten entender también la dimensión que alcanzaban aquellas pruebas de potencia, convertidas durante años en uno de los grandes espectáculos del Salto internacional.
Su carrera, sin embargo, no terminó cuando dejó de competir al máximo nivel.
Mehlkopf desarrolló posteriormente una importante labor como entrenador y formador. Entre otras responsabilidades, ejerció como entrenador regional de Salto de Renania y dedicó buena parte de su actividad a las nuevas generaciones.
De esa vocación nació en 1991 el Salut-Festival de Aachen.
El torneo tomó el nombre de Salut, el caballo que había marcado su carrera deportiva, y fue creciendo hasta convertirse en una cita importante dentro de la formación de los jóvenes jinetes alemanes. Children, jinetes de ponis, Juniors y Jóvenes Jinetes encontraron allí la posibilidad de competir en unas condiciones propias de un gran concurso.
Muchos de aquellos jóvenes terminarían llegando años después a las pistas del CHIO Aachen.
En 2015, coincidiendo con la 25ª edición del Salut-Festival, la Federación Ecuestre Alemana reconoció oficialmente su trayectoria. Willibert Mehlkopf recibió el Deutsches Reiterkreuz in Bronze, la Cruz Ecuestre Alemana de Bronce, por sus méritos deportivos y por su aportación a la formación de las nuevas generaciones.
Durante el homenaje se recordaron sus 27 participaciones en Copas de Naciones, los más de 220 éxitos y clasificaciones conseguidos junto a Salut y, naturalmente, aquel salto de 2,32 metros con Wabbs en Aachen.
También quedó recogida una de las frases que Mehlkopf utilizaba durante su etapa como entrenador: “Antes del éxito viene el sudor”.
Una trayectoria estrechamente ligada a Aachen: primero como jinete, después como entrenador y finalmente como impulsor de un proyecto destinado a las siguientes generaciones.
Una vinculación con el Salto que también continúa dentro de su propia familia. Willibert Mehlkopf es el abuelo materno del jinete español Alejandro Sánchez Mehlkopf, hijo de Pedro Sánchez Alemán y Kirsten Mehlkopf, y representante de una nueva generación de una familia profundamente ligada al deporte ecuestre.











