US Equestrian ha anunciado una importante actualización de su normativa veterinaria sobre el uso de la cetirizina y el metocarbamol en las competiciones bajo su jurisdicción.
Los cambios, que entran en vigor con efecto inmediato, responden a la revisión realizada por la federación tras las consultas recibidas por veterinarios y deportistas durante los últimos meses.
La principal novedad es que la cetirizina, un antihistamínico de segunda generación utilizado habitualmente para tratar alergias cutáneas y estacionales en los caballos, pasa a ser una sustancia permitida en competición. Hasta ahora estaba considerada una medicación prohibida, lo que obligaba a presentar un formulario de medicación y respetar un periodo de retirada de 24 horas antes de competir. Además, dejará de conllevar sanciones y se retirarán los resultados positivos registrados por esta sustancia durante la temporada 2026, devolviéndose también las multas impuestas.
US Equestrian ha explicado que la decisión se basa en la evidencia de que la cetirizina no presenta efectos sedantes apreciables en los caballos y ayuda a controlar procesos alérgicos que pueden afectar a su bienestar. No obstante, la hidroxicina, de la que deriva la cetirizina, seguirá siendo una sustancia prohibida y mantendrá el periodo obligatorio de retirada de 24 horas.
La federación también ha revisado sus recomendaciones sobre el metocarbamol. A partir de ahora se establecen dos periodos de retirada distintos: si el caballo únicamente recibe metocarbamol y ningún suplemento alimenticio, se mantiene la recomendación de suspender su administración 12 horas antes de competir; en cambio, si el caballo recibe otros medicamentos o suplementos junto con este fármaco, se recomienda ampliar ese periodo hasta las 24 horas.
Desde US Equestrian explican que esta modificación responde a la preocupación existente sobre la posible influencia de otros productos en el metabolismo del metocarbamol. Aunque reconocen que no existen estudios que demuestren una relación directa con resultados positivos en los controles, consideran prudente ampliar el margen de seguridad hasta que haya más datos científicos disponibles.








