La familia del jinete venezolano Luis Fernando Larrazábal sigue creciendo. El pasado martes 3 de marzo de 2026, el jinete y su esposa, Alexia Thermiotis, dieron la bienvenida a su cuarto hijo, una niña que llevará por nombre Mikaela María.
Larrazábal y Thermiotis contrajeron matrimonio el 8 de mayo de 2021 y desde entonces han formado una familia que crece al mismo ritmo que la carrera deportiva del jinete venezolano. En octubre de 2022 nacieron sus mellizos, Athina y Alexandros, y el 3 de junio de 2024 llegó su tercera hija, Olympia. Ahora, con el nacimiento de Mikaela María, la pareja celebra la llegada de su cuarto hijo.
La familia Larrazábal-Thermiotis está afincada en Wellington, Florida, donde el jinete dirige San Francisco Stables, centro desde el que desarrolla su actividad.
En lo deportivo, Larrazábal atraviesa además uno de los momentos más sólidos de su carrera. Actualmente ocupa el puesto 59 del ranking mundial de Salto de la FEI, consolidándose entre los mejores jinetes del circuito internacional. A lo largo de su trayectoria ha representado a Venezuela en numerosos escenarios de primer nivel, destacando su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024, el mayor escaparate de este deporte.
Su palmarés incluye también medallas en competiciones continentales. En los Juegos Bolivarianos de Lima 2025, montando a Baroness, conquistó la medalla de plata individual y la plata por equipos. Anteriormente ya había subido al podio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2023 con el bronce por equipos, y en los Juegos Bolivarianos de Bogotá 2022 logró la plata por equipos. Su historial en estas citas se remonta aún más atrás, con el bronce por equipos en Bogotá 2017 y el oro por equipos en los Juegos Bolivarianos de Lima 2013.
Acostumbrado a estar presente en los podios internacionales y a competir en los escenarios más exigentes del Salto, Larrazábal vive ahora un momento especialmente feliz tanto dentro como fuera de las pistas.
¡Enhorabuena a Luifer y Alexia por la llegada de Mikaela María!











