La Premier Jumping League (PJL) ha dado un paso de enorme calado antes incluso de celebrar su primera temporada. La nueva liga internacional de Salto ha anunciado la venta de su primer equipo, adquirido por McCarthy Jumping Team en una operación valorada en 50 millones de dólares, una cifra sin precedentes para una competición que debutará en abril de 2027.
Al frente de la compra se encuentra Jason McCarthy, inversor, operador financiero y piloto de automovilismo, quien se convierte en el primer propietario de un equipo de la PJL. La operación supone un importante respaldo económico al proyecto impulsado por Frank McCourt.
McCarthy, graduado por el MIT y fundador de una firma de inversión con actividad en mercados nacionales e internacionales, comparte junto a su esposa, Newsha, y su hija Natalia una estrecha relación con el mundo del caballo. La familia posee explotaciones ecuestres en Watermill (Nueva York) y Wellington (Florida), mientras que Natalia compite actualmente como amazona junior con la vista puesta en su desarrollo a largo plazo.
El nuevo propietario explicó que el vínculo de su familia con este deporte nació gracias a la pasión de su esposa por los caballos, una afición que terminó despertando en todos ellos una profunda admiración por la relación entre jinete y caballo. Además, aseguró que la PJL representa una visión basada en la excelencia deportiva, la meritocracia y un modelo comercial sostenible capaz de acercar el salto a nuevas audiencias sin perder su esencia.
Por su parte, Frank McCourt calificó la inversión como una muestra de confianza en el potencial de la liga y en el crecimiento que puede experimentar el Salto de Obstáculos en los próximos años. A mayor abundamiento, destacó que atraer nuevos inversores fue uno de los objetivos desde el nacimiento del proyecto y dio la bienvenida a la familia McCarthy como el primer grupo propietario de la competición.
La Premier Jumping League arrancará en abril de 2027 con 16 equipos que competirán en 14 sedes internacionales repartidas entre Norteamérica, Europa y Oriente Medio. La organización prevé distribuir una bolsa de premios garantizada de 300 millones de dólares durante sus tres primeras temporadas y mantiene su colaboración con la FEI mientras continúa el proceso de aprobación oficial de la serie. La liga también insiste en que el bienestar de caballos y jinetes será uno de los pilares fundamentales sobre los que se asentará este ambicioso proyecto.











