La FEI ha suspendido de manera provisional al jeque Nasser bin Hamad al-Khalifa, doble campeón del mundo de endurance en 2023 y 2024, tras el positivo por una sustancia prohibida detectado en su yegua Freesia de Lap. El control, realizado después de una carrera de 160 kilómetros disputada el 30 de enero en Dubái, reveló la presencia de atenolol, un betabloqueante incluido en la lista de sustancias vetadas en competición. La suspensión, automática en estos casos, está en vigor desde el 2 de marzo.
El positivo de Freesia de Lap se produjo tras la victoria del binomio en la CEI 3* de Dubái, donde la yegua anglo-árabe de once años, entrenada por Muhammad Abbas Khalid, completó la prueba a una velocidad media de 20,85 km/h y con tiempos de recuperación cardíaca especialmente rápidos. El atenolol, utilizado en medicina veterinaria para tratar arritmias y otras patologías cardíacas, puede reducir la frecuencia cardíaca del caballo, un parámetro decisivo en los controles veterinarios de la disciplina. En la misma competición, otro caballo del equipo bareiní, Divine du Vialaret, también dio positivo a la misma sustancia.
De acuerdo con el reglamento antidopaje de la FEI, un positivo por sustancias prohibidas implica la suspensión inmediata tanto del caballo como del jinete hasta la celebración de una audiencia ante el Tribunal de la FEI. En caso de confirmarse la infracción, las sanciones pueden alcanzar hasta dos años de suspensión para una primera falta, además de multas económicas. El binomio queda igualmente descalificado de la prueba en cuestión. Las sanciones pueden reducirse si el deportista demuestra ausencia de negligencia o logra rastrear el origen de la contaminación mediante pruebas sólidas. Por el momento, ni el jeque Nasser ni su entrenador han comunicado si solicitarán el análisis de la muestra B.
El endurance bareiní ya había enfrentado sanciones recientes. En 2023, el equipo nacional perdió la medalla de oro obtenida en los Mundiales de Bou Thib debido al positivo por esteroides de Héra Durances, montada por Abdoulrahmane Mohammed al-Zayed. Tras la decisión del Tribunal de la FEI, el título pasó a manos del equipo francés. Este nuevo caso vuelve a situar al equipo de Baréin en el centro de la polémica y abre un periodo de incertidumbre para uno de los jinetes más influyentes del circuito internacional.











