El jinete neerlandés Jelmer Hoekstra sumó una brillante victoria en el Gran Premio Ascentè Aviation American Standard, disputado en el World Equestrian Center de Ocala (Florida), al imponerse con la yegua de ocho años Bellissima dh Z, propiedad de Hoekstra Stables.
La prueba contó con la participación de 23 binomios los cuales tuvieron que disputar un recorrido diseñado por Anthony D’Ambrosio que puso a prueba a los participantes.
Solo nueve lograron completar la primera manga sin faltas y acceder al desempate.
Sharn Wordley, con Heritage MBF, fue el primero en marcar un tiempo de referencia con un recorrido en cero en 51,947 segundos.
Poco después, el canadiense Kyle Dewar elevó el nivel al detener el cronómetro en 45,587 segundos con Hutin de L’Abbaye, colocándose al frente de la clasificación provisional.
Aaron Vale, montando a Dumbo 23, estuvo muy cerca de superarlo, pero terminó apenas unas fracciones por detrás y ocupó la tercera posición provisional antes de la salida de Hoekstra.
El neerlandés afrontó el desempate confiando plenamente en la valentía de Bellissima dh Z. Apostó por trazados interiores que pocos jinetes se atrevieron a realizar y la estrategia dio resultado. El binomio completó un recorrido impecable en 44,382 segundos, el mejor registro de la competición, asegurándose el triunfo y relegando a Dewar y Vale a la segunda y tercera posición, respectivamente.
Tras la prueba, Hoekstra explicó que desde el primer giro buscó ahorrar el máximo tiempo posible y destacó la valentía de su yegua para afrontar líneas muy ajustadas. También señaló que Bellissima necesita seguir adquiriendo experiencia en pruebas de mayor nivel, aunque aseguró estar muy satisfecho con su progresión.
El jinete neerlandés solo lleva algo más de seis meses compitiendo con Bellissima dh Z. En ese tiempo, la yegua ha pasado de disputar pruebas de 1.35 metros a firmar una victoria de prestigio en Ocala, una evolución que Hoekstra atribuye a su carácter competitivo y a sus constantes ganas de mejorar.
Instalado actualmente en Ocala junto a su esposa, Dorothy Douglas, Hoekstra también quiso elogiar las instalaciones del World Equestrian Center, destacando que permiten entrenar en excelentes condiciones incluso durante los meses de más calor y que han supuesto un impulso para el desarrollo de sus caballos y de su proyecto deportivo.









