El CSN3* San Julián de Cuenca celebra este año una edición especial. Setenta años de historia convierten al concurso conquense en una de las citas con mayor tradición del calendario nacional y, durante la semana que viene, la pista del Recinto Ferial La Hípica será uno de los grandes puntos de encuentro de la Feria y Fiestas de San Julián.
Al frente de los recorridos está Ignacio Álvarez Gaviria, jefe de pista con una dilatada trayectoria tanto en España como en el extranjero. Su carrera le ha llevado a diseñar en escenarios como Abu Dhabi, Kuwait, Marruecos, Portugal, Venezuela o Ecuador, además de formar parte como auxiliar de equipos de diseño en citas de la talla de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, los Juegos Ecuestres Mundiales de Jerez de la Frontera y tres Campeonatos de Europa.
Pero Cuenca es especial dentro de su calendario. Lleva varios años diseñando sus recorridos y conoce bien una de las particularidades que hacen diferente a este concurso: el público.
*De jinete militar a jefe de pista*
La relación de Ignacio Álvarez Gaviria con el diseño de recorridos comenzó casi por casualidad. Era jinete militar, suboficial destinado en el Centro Militar de Cría Caballar de Écija, y competía habitualmente.
“Era aficionado al día de concurso”, recuerda. El cambio llegó cuando sus dos caballos fueron destinados a otros cometidos y se encontró durante un tiempo sin poder competir. Para no quedarse parado, decidió hacer el curso correspondiente en la Federación Territorial y comenzar a trabajar como diseñador.
Lo que inicialmente fue una forma de mantenerse vinculado a la competición terminó convirtiéndose en su profesión.
“Me gustó el tema y me dediqué a ello. Esa fue un poquito la trayectoria de lo que me llevó a dedicarme a esto y me encanta”, explica.
Desde entonces, la experiencia acumulada ha sido amplia. Entre las citas que recuerda especialmente están tres Campeonatos de Marruecos, además de su participación como auxiliar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, los Juegos Ecuestres Mundiales de Jerez de la Frontera, junto a Avelino Rodríguez Miravalles, y tres Campeonatos de Europa.
A todo ello se suman casi tres décadas de trabajo en el Sunshine Tour.
*Un recorrido debe adaptarse al nivel de la prueba*
Diseñar un buen recorrido no consiste en colocar obstáculos. Hay que tener en cuenta el nivel de los binomios, la altura, las características de la prueba y, sobre todo, conseguir que las exigencias técnicas sean las adecuadas.
Para Álvarez Gaviria, las distancias son uno de los elementos fundamentales. “Lo más importante es que el recorrido cumpla con las exigencias técnicas en todo momento, que las distancias sean correctas y adecuarse al nivel de los binomios que hay en la prueba y al nivel de concurso que es”.
La experiencia también obliga a saber interpretar lo que ocurre en cada competición. Un concurso de gran categoría no siempre reúne al mismo tipo de participantes y el jefe de pista debe tenerlo en cuenta a la hora de ajustar las dificultades.
El objetivo, en cualquier caso, permanece intacto: que gane el mejor binomio para la altura y el nivel que se está disputando.
“Si estamos haciendo metro cuarenta, el mejor que pueda saltar metro cuarenta”, resume.
La dificultad puede modularse a través de las combinaciones, las líneas y las distancias, buscando equilibrio entre exigencia y posibilidad de ejecución.
*El suelo, por encima de todo*
A la hora de valorar las condiciones que necesita una pista para construir buenos recorridos, Ignacio tiene claro que el suelo es lo primero.
“Lo más importante es que la pista tenga un buen suelo. Eso es lo más importante”, afirma.
Después entran en juego el material disponible, el tamaño de la pista y el diseño de los obstáculos. Una pista amplia permite jugar con más posibilidades y plantear recorridos diferentes, mientras que el aspecto visual también tiene su peso.
“La decoración es bastante importante también porque que haya mucha flor y todo eso hace que quede todo mucho más bonito”, explica.
Pero, por encima de todo, está el footing. Un aspecto que, como señala, valoran tanto los jinetes como el propio jefe de pista.
*Cuenca: una pista con 6.000 espectadores*
Si hay algo que diferencia al concurso de Cuenca es la respuesta del público. El Recinto Ferial La Hípica consigue reunir cada año a miles de espectadores alrededor de la pista.
“En Cuenca hay una afición tremendamente grande a la hípica”, apunta Álvarez Gaviria. El concurso forma parte de las fiestas de San Julián y, según explica, son pocos los lugares de España capaces de reunir entre 6.000 y 7.000 personas para seguir un concurso de Salto.
Para un jefe de pista, trabajar con semejante graderío también supone una responsabilidad añadida.
“Cuando tú ves ahí 6.000 personas y que no cabe un alfiler, pues dices: tengo que hacer algo que merezca la pena para que esta gente disfrute”.
Y no hace falta que todos los espectadores conozcan en profundidad el deporte para que un buen recorrido consiga engancharles. El objetivo es que la competición sea un espectáculo y que los binomios puedan lucirse en pista.
“Si consigo hacer un buen recorrido para que los caballos se luzcan, pues seguro que la gente disfruta, entienda o no entienda”, señala.
*El reto de una 70.ª edición*
Para Álvarez Gaviria, volver a estar al frente de la pista en esta edición tan especial es motivo de ilusión. Lleva varios años diseñando en Cuenca y conoce perfectamente el significado que tiene el concurso para la ciudad y para su afición.
La 70.ª edición añade además un componente especial a una competición que mantiene su lugar dentro del calendario nacional.
Y, cuando llegue el final del concurso, el jefe de pista quiere que tanto los participantes como el público quieran regresar.
“Me encantaría que la gente se fuera de Cuenca con ganas de volver en la siguiente edición. Eso es lo más importante”.








