El Campeonato del Mundo de Aachen está cada vez más cerca y las selecciones ultiman los detalles antes de viajar a Alemania.
Una de ellas es la de Hungría, cuyo equipo de Doma Clásica ha compartido con Chacco Info cómo ha vivido la preparación para uno de los desafíos más importantes de la temporada, poniendo el foco en el bienestar de los caballos, el trabajo diario y la ilusión de representar a su país.
La entrevista, respondida por la jefa de equipo Iryna Lis y complementada con los testimonios de las amazonas Diana Porsche y Pavlina Révész, transmite un mensaje claro: el objetivo principal es que cada binomio llegue a Aachen sano, confiado y preparado para ofrecer su mejor versión.
«Nuestra preparación ha seguido el plan previsto», explica Lis. A estas alturas de la temporada, el trabajo ya no busca mejorar la condición física, sino conservar todo lo construido durante los últimos meses. La prioridad pasa por la calidad de los entrenamientos, el bienestar de los caballos y la fortaleza mental de los deportistas.
Representar a Hungría en un Campeonato del Mundo supone, según la seleccionadora, un enorme orgullo, pero también una gran responsabilidad. Detrás de cada jinete hay años de esfuerzo y el trabajo de entrenadores, veterinarios, herradores, propietarios y familiares que hacen posible llegar a una competición de este nivel.
Por su parte, uno de los aspectos más interesantes del equipo húngaro es la diferente trayectoria de sus dos representantes.
Diana Porsche afrontará el Campeonato del Mundo junto a Imhotep, un caballo sobradamente conocido en la élite internacional tras su etapa con Charlotte Dujardin. Para Lis, formar un nuevo binomio con un caballo de semejante calidad supone un reto importante, ya que construir la confianza y el entendimiento mutuo requiere tiempo. Sin embargo, destaca que ambos han progresado con rapidez y llegan a Aachen con una conexión cada vez más sólida.
El camino de Pavlina Révész ha sido completamente distinto. Junto a Jiodinus PP ha construido su carrera paso a paso durante años, desarrollando un caballo procedente de líneas de Salto hasta convertirlo en un binomio de Gran Premio. Para la jefa de equipo, esta clasificación es el reflejo de la paciencia, la constancia y el trabajo diario.
La propia Révész reconoce que competir en Aachen supone cumplir el sueño de toda una vida. Aunque ya se había clasificado anteriormente para grandes campeonatos, diferentes circunstancias le impidieron participar. Por ello, esta oportunidad tiene un significado muy especial.
Además, explica que el desarrollo de Jiodinus PP demuestra todo lo que pueden conseguir la confianza y el trabajo continuado. En su mensaje también quiso agradecer el apoyo recibido por su familia, entrenadores, veterinarios, Federación Ecuestre Húngara, compañeros y amigos durante todo este recorrido.
Por su parte, Diana Porsche afronta su primer Campeonato del Mundo absoluto con enorme ilusión y agradece el respaldo recibido por todo su equipo y por la Federación Húngara, asegurando que sin ellos este momento no habría sido posible.
El ambiente dentro del equipo también invita al optimismo. Lis destaca que existe una relación de apoyo mutuo entre todos los integrantes y considera que el respeto, la confianza y el trabajo en equipo son elementos imprescindibles para rendir al máximo nivel.
En cuanto a los objetivos deportivos, Hungría prefiere mantener los pies en el suelo. La prioridad no es pensar en los resultados, sino que cada binomio pueda expresar en la pista todo el trabajo realizado durante la temporada. Si consiguen mostrar su verdadero potencial, consideran que el campeonato habrá sido un éxito.
La responsable del equipo también quiso enviar un mensaje de agradecimiento a todos los aficionados húngaros por el apoyo constante que reciben, incluso cuando compiten lejos de casa, y recordó que la Doma Clásica húngara continúa creciendo año tras año. La presencia en Aachen representa un paso más dentro del desarrollo de este deporte en el país y una oportunidad para seguir acumulando experiencia al más alto nivel.
Con ilusión, humildad y mucho trabajo detrás, Hungría llegará a Aachen convencida de que cada experiencia en un escenario de esta magnitud contribuye a seguir construyendo el futuro de su Doma Clásica.









