Finlandia ha comunicado en los últimos días varios casos sospechosos y confirmados de herpesvirus equino tipo 1 (EHV-1), lo que ha llevado a las autoridades ecuestres y veterinarias del país a emitir recomendaciones urgentes para jinetes, propietarios y profesionales del sector. El objetivo es frenar la propagación del virus y proteger la salud de los caballos en un momento de intensa actividad de concursos.
Según la información trasladada por la federación ecuestre finlandesa y los servicios veterinarios, en las últimas fechas se han detectado distintos casos en los que se sospecha o se ha confirmado infección por EHV-1. Ante esta situación, se ha recordado que ningún caballo enfermo ni aquellos procedentes de cuadras donde haya animales con fiebre, debe acudir a competiciones o eventos.
Las directrices establecen que, en procesos víricos el periodo de cuarentena debe ser de al menos dos semanas desde el último día con fiebre. En el caso concreto del EHV-1, se recomienda ampliar ese plazo a tres semanas para reducir riesgos. Se considera fiebre una temperatura corporal superior a 38,5 ºC.
Los jinetes están obligados a cumplir estrictamente los reglamentos de competición, que prohíben participar con caballos enfermos. La presencia de un animal con síntomas en un evento puede exponer al resto a un contagio, con el correspondiente impacto sanitario y deportivo.
En respuesta a la situación, los organizadores del Helsinki International Horse Show han trabajado junto con la Federación Ecuestre Internacional (FEI) para aplicar protocolos adicionales de bioseguridad. Entre las medidas adoptadas se incluye la separación de caballos locales e internacionales en el alojamiento, la exigencia de pruebas PCR negativas de EHV para los caballos procedentes de Finlandia, la desinfección exhaustiva de instalaciones y material, así como controles de temperatura y prácticas de higiene estrictas durante todo el evento.
Las autoridades recuerdan que las infecciones respiratorias causadas por EHV-1 y EHV-4 son relativamente frecuentes, especialmente en primavera. El virus se transmite principalmente por vía respiratoria, a través de gotas, pero también puede propagarse mediante manos, ropa, calzado o material contaminado con secreciones nasales.
Por ello, se insiste en la importancia de extremar la higiene: lavado frecuente de manos, limpieza y desinfección de equipamiento entre desplazamientos a distintos centros y evitar el contacto con caballos ajenos. También se recomienda no compartir material y limitar los movimientos entre cuadras y secciones de establos.
En caso de sospecha de enfermedad contagiosa, los caballos afectados —y si es necesario, toda la cuadra— deben aislarse y actuar siempre bajo las indicaciones del veterinario responsable. En boxes utilizados por caballos visitantes es necesario limpiar y desinfectar antes de la entrada de un nuevo animal y tras su salida. El periodo de incubación de estas infecciones suele situarse entre dos y ocho días.
Las personas pueden actuar como vectores mecánicos del virus, transportándolo en la ropa o en las manos, por ello se aconseja utilizar vestimenta distinta cuando se visitan diferentes establos y no emplear esa misma ropa en la cuadra habitual. La ropa debe lavarse a 60 grados y el material puede someterse a tratamientos térmicos adecuados —por ejemplo, en sauna a 70 grados durante más de una hora— siempre respetando las normas de seguridad. Los desinfectantes específicos como Virkon S, resultan eficaces frente a los patógenos habituales del caballo siempre que se apliquen sobre superficies previamente limpias y siguiendo las indicaciones del fabricante.
La evolución de los casos en Finlandia mantiene en alerta al sector ecuestre europeo, que observa con atención la aplicación de estas medidas para evitar una mayor expansión del virus en el calendario internacional.











