Representar a Austria en un Campeonato del Mundo es un sueño al alcance de muy pocos.
Bettina Kendlbacher lo ha conseguido junto a Don Alfredo, un caballo con el que comparte una historia de vida que va mucho más allá de la competición.
Antes de poner rumbo al Campeonato del Mundo FEI de Aachen 2026, la amazona austriaca ha conversado con Chacco Info sobre el camino recorrido, la relación con su montura y la ilusión con la que afronta uno de los mayores retos de su carrera deportiva.
La amazona recuerda con enorme emoción el momento en el que conoció su selección para representar a Austria. Más que una satisfacción personal, lo vivió como el premio al esfuerzo de todo su equipo y, especialmente, de su caballo.
«Me sentí muy agradecida y orgullosa de mi caballo y de mi equipo por haber conseguido este increíble objetivo», explica.
Ese vínculo con Don Alfredo es precisamente uno de los aspectos que más destaca. El caballo llegó a su casa cuando apenas tenía seis meses y ha crecido junto a su familia. Su marido comenzó a trabajar con él cuando tenía tres años y Bettina lo monta desde que cumplió cuatro, una trayectoria compartida que ha dado lugar a una conexión muy especial.
«Lo conozco perfectamente y tenemos un vínculo muy fuerte», asegura.
En cuanto a la preparación para Aachen, Bettina reconoce que ha seguido su filosofía habitual: dejarse guiar por el corazón y confiar en las decisiones tomadas durante toda la temporada.
Esa naturalidad también se refleja cuando habla de competir en una de las sedes más relevantes de la hípica mundial. Aunque el momento está cada vez más cerca, admite que todavía le cuesta asimilarlo.
«Todavía no me creo que vaya a montar allí, en un ambiente tan increíble. Estoy segura de que disfrutaré cada minuto.»
Durante los últimos meses ha trabajado especialmente algunos de los ejercicios más exigentes de la reprise, prestando especial atención a las paradas, el piaffé, las transiciones y el trote largo, movimientos que pueden resultar decisivos en un campeonato de este nivel.
Respecto a sus objetivos, prefiere mantener los pies en la tierra y afrontar el campeonato paso a paso.
«Intento pensar únicamente en el presente, disfrutar del momento y después ya veremos.»
Cuando se le pregunta por el ejercicio que más disfruta durante la prueba, su respuesta es inmediata: todo el trabajo al galope es su parte favorita.
La presión que supone un Campeonato del Mundo tampoco parece alterar su manera de afrontar la competición. Bettina explica que centra toda su atención en aquello que depende exclusivamente de ella.
«Intento concentrarme en las cosas que puedo controlar y mantener el foco en mi actuación.»
Antes de despedirse, quiso dedicar unas palabras a los aficionados austriacos que seguirán el campeonato desde casa.
«Aprecio muchísimo su apoyo, su tiempo y el esfuerzo que hacen. Significa mucho para mí.»
Mirando al futuro, la amazona no habla de resultados concretos, sino de crecimiento constante.
«Lo más importante es mantenernos sanos, no dejar nunca de aprender e intentar convertirnos cada día en una mejor versión de nosotros mismos.»
Desde Chacco Info queremos agradecer a Bettina Kendlbacher el tiempo que nos ha dedicado y la cercanía con la que ha compartido sus sensaciones antes del Campeonato del Mundo FEI de Aachen 2026.
Le deseamos muchísima suerte representando a Austria en Doma Clásica y esperamos poder saludarla en persona muy pronto.
¡Nos vemos en Aachen!









