Ser el herrador oficial de un Campeonato de Europa es una responsabilidad que pocos profesionales tienen la oportunidad de asumir. Marc Herrouin vivió esa experiencia en el Campeonato de Europa de Salto 2025, celebrado en A Coruña, un concurso que recuerda como uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
El profesional francés explica que su designación llegó a través de Oxer Sport, empresa con la que colabora desde hace siete años en grandes competiciones celebradas en la Comunidad de Madrid. “Fue una experiencia importante en mi carrera como herrador”, resume.
Durante el campeonato, su trabajo iba más allá del propio herraje. Herrouin permanecía a pie de pista, participaba en los reconocimientos veterinarios y estaba pendiente de cualquier incidencia que pudiera surgir en las cuadras. Cuando aparecía algún problema, la comunicación era muy importante. “Mi responsabilidad es atender al caballo junto con el equipo que mejor lo conoce. También es importante hablar con su herrador habitual para conocer su opinión. Al final, ellos toman la decisión de intervenir o no”, explica.
Entre los momentos que recuerda con más cariño destaca una situación: tuvo que solucionar un problema en un caballo cuyo herrador habitual había sido profesor suyo durante una formación realizada en Suiza.
Para Herrouin, el herraje es determinante en el rendimiento deportivo. Considera que una buena planificación permite que el caballo afronte varios días consecutivos de competición en las mejores condiciones. “Estos campeonatos se preparan con tiempo. Se ajustan los ciclos de herraje para llegar en el momento adecuado y con el herraje perfecto para la competición. Lo más importante es tener cascos sanos y fuertes”, señala.
A su juicio, un herrador que trabaje en competiciones internacionales debe reunir años de experiencia, un profundo conocimiento de la anatomía y mantener un diálogo constante con amazonas, jinetes, grooms, veterinarios y propietarios.
La experiencia vivida en el Europeo también ha supuesto un impulso para su carrera. Trabajar junto a figuras internacionales y resolver situaciones complejas le ha permitido seguir creciendo profesionalmente y abrir nuevas oportunidades.
Herrouin considera que la profesión avanza hacia un mayor reconocimiento dentro del deporte ecuestre. “La gente se está dando cuenta de la importancia que tiene el herraje, un aplomo correcto y todo lo que influye en el rendimiento del caballo”, afirma.
De cara al futuro, afronta nuevos retos con la misma ilusión. Entre ellos destaca que uno de los caballos de su clientela participará en la Copa del Mundo de Aachen a finales de agosto. Además, disfruta acompañando a los caballos en sus desplazamientos por competiciones internacionales, viajando a destinos como Bélgica para dar continuidad al trabajo realizado. “Lo que más ilusión me hace es ver la evolución de los caballos y comprobar cómo mejoran tanto sus cascos como su rendimiento en las competiciones”, concluyó.








