René Poensgen afronta el Campeonato del Mundo de Enganches de Aachen 2026 con una motivación muy especial. Para el cochero alemán, competir en este escenario supone hacer realidad un sueño que nació muchos años atrás, cuando todavía era un niño y observaba los enganches en los alrededores de Aachen imaginando que algún día sería él quien estuviera allí.
«Cuando era niño estaba en el bosque de Aachen y veía los enganches de cuatro caballos. Pensaba: “Esto es algo que a mí también me gustaría hacer algún día”», recuerda Poensgen en conversación con Chacco Marketing.
La cercanía con Aachen convierte, además, este Campeonato del Mundo en una competición especialmente significativa para él. Poensgen vive a apenas 20 kilómetros y conoce desde pequeño un escenario que ahora podrá disfrutar desde una perspectiva completamente diferente.
«Aachen es muy especial para mí porque vivo a solo 20 kilómetros. Ya de niño pensaba que algún día me gustaría poder hacerlo yo también. Ahora estar aquí participando es, naturalmente, algo muy especial para mí», explica.
Para afrontar el Campeonato del Mundo contará con un equipo formado íntegramente por caballos castrados y registrados en el studbook KWPN. Harold y Havanna-Almire tienen 14 años, Kadans cuenta con 11 y Lieveling tiene 10.
Harold, además, ocupa un lugar especialmente importante dentro del conjunto. Poensgen explica que participa en las tres pruebas y lo define como una pieza fundamental de su enganche.
Detrás de la participación en Aachen existe un importante trabajo diario. El alemán destaca que tanto él como su equipo se ocupan personalmente de los caballos y considera que esa convivencia constante resulta esencial para construir la conexión necesaria con ellos.
«Trabajamos nosotros mismos con los caballos prácticamente todos los días. Estamos diariamente en la cuadra y cuidamos de ellos. De esta manera construimos la conexión que necesitamos para poder trabajar con caballos de este nivel», señala.
Buena parte de sus caballos han sido además formados dentro de su propio sistema de trabajo desde que eran jóvenes, algo que Poensgen considera fundamental para alcanzar el nivel necesario en una disciplina tan exigente como los Enganches.
Actualmente dispone de siete caballos preparados para competir a este nivel y el conjunto con el que llega a Aachen es el resultado de aproximadamente dos años de preparación. Un proceso largo en el que la experiencia, el conocimiento individual de cada caballo y el trabajo diario han sido determinantes.
Precisamente esa experiencia no impide que Poensgen mantenga intactas las ganas de seguir evolucionando. Para él, una de las claves está en continuar aprendiendo y estar dispuesto a introducir cambios cuando sean necesarios.
«Cada día pienso que sigo aprendiendo cosas nuevas y disfruto también de los cambios y de seguir evolucionando», afirma.
Junto a él estarán sus grooms, Zdenka Urbanova y Johanna Bierth, formando parte de un equipo que llega a Aachen después de meses de preparación y con un objetivo que para Poensgen tiene también un importante componente personal: competir prácticamente en casa, en el mismo lugar en el que comenzó a imaginar este momento cuando todavía era un niño.








