Con solo 20 años, Louise Ameeuw afronta una de esas semanas que difícilmente se olvidan. La joven amazona belga ha llegado a Aachen para disputar el CSIY U21 representando a Bélgica junto a Kaliber, una yegua con la que mantiene una relación muy especial y con la que espera disfrutar de una experiencia que llevaba años imaginando desde el otro lado de la pista.
Los caballos han formado parte de la vida de Ameeuw prácticamente desde el principio. Empezó a montar siendo muy pequeña y recuerda que, desde la primera vez que se subió a un poni, tuvo claro que quería que aquello formase parte de su futuro. Con el paso de los años, aquella afición terminó convirtiéndose en una forma de vida y, posteriormente, en su profesión.
Pese a su juventud, su trayectoria ya incluye resultados importantes. Entre ellos destaca especialmente su título de campeona de Bélgica junto a Nasty Boy de Muze, además de otras cuatro medallas conseguidas en diferentes categorías de los Campeonatos de Bélgica.
También ha formado parte de varios equipos belgas con éxito internacional. En 2018 consiguió el bronce por equipos en categoría Children, mientras que en 2022 se proclamó campeona de Europa por equipos en Junior. Este mismo año volvió a subir al podio continental al contribuir al bronce por equipos en Young Riders.
Experiencias que, según explica, le han enseñado la importancia de la dedicación, el trabajo en equipo y la regularidad. Ahora llega un escenario diferente y especialmente emocionante: Aachen.
«Es realmente un sueño de infancia hecho realidad poder saltar en Aachen y representar a Bélgica en un lugar tan icónico», reconoce. La amazona llevaba tiempo soñando con ser seleccionada para competir allí esta temporada y afronta la oportunidad con una mezcla de ilusión y agradecimiento.
Aachen tampoco es un lugar desconocido para ella. Durante años ha acudido como espectadora y siempre lo ha considerado uno de sus lugares favoritos. Esta vez, sin embargo, será ella quien entre en la pista.
«Aachen significa muchísimo para todos los que aman el deporte ecuestre, independientemente de la disciplina o el nivel. Reúne a personas de todo el mundo unidas por un lenguaje común: el deporte ecuestre», explica. «Solo hay y siempre habrá un Aachen, y por eso su “Holy Grass” es tan especial».
Pasar de contemplar aquella pista desde las gradas a competir sobre ella tiene para Louise un significado difícil de describir. «Sé que el momento en el que entre en la pista será una sensación que nunca olvidaré».
A su lado estará Kaliber, yegua KWPN nacida en 2016 a la que Louise define directamente como «la reina de las cuadras». Inteligente, con medios, cuidadosa y valiente, la belga destaca especialmente su disposición para luchar junto a ella cuando llega el momento de competir.
«Cuando entro en la pista con ella, sé que siempre va a luchar por mí. Tenemos una relación muy fuerte. Significa todo para mí y, cuando llego a las cuadras y la veo, inmediatamente me alegra el día. Estoy segura de que sabe cuánto la queremos y eso hace que nuestra relación sea todavía más especial. Tengo mucha suerte de ser su amazona».
La preparación para Aachen ha estado condicionada por su reciente participación en el Campeonato de Europa, donde Kaliber rindió a un gran nivel. Tras la competición, la yegua disfrutó de un periodo de descanso antes de comenzar la preparación para este nuevo objetivo.
Además, a comienzos de temporada, Kaliber participó en el Sunshine Tour, donde saltó varios Grandes Premios 4* sobre hierba, una experiencia que Louise espera que pueda resultar útil ahora en Aachen. Durante las últimas semanas, la prioridad ha sido mantenerla feliz, fresca y en buena condición física, sin modificar excesivamente su trabajo habitual.
La ambición de Louise, sin embargo, no termina en Aachen. Desde pequeña tuvo claro que quería convertirse en amazona profesional y vivir del Salto. El pasado año, con apenas 19 años, tomó una de las decisiones más importantes de su trayectoria: abandonar las cuadras de su padre y poner en marcha su propio negocio.
El comienzo no siempre fue sencillo, pero considera que cada dificultad ha contribuido a su crecimiento tanto deportivo como personal. Su objetivo es consolidarse en el nivel 5*, competir algún día en unos Juegos Olímpicos y continuar desarrollando su propio negocio relacionado con los caballos.
En ese camino hay una frase que la acompaña especialmente: «Never give up».
Ameeuw reconoce que su trayectoria también ha tenido momentos complicados y etapas en las que los malos momentos han superado a los buenos. Sin embargo, precisamente esas experiencias han terminado convirtiéndose en algunas de sus principales enseñanzas.
«Puedes fallar muchas veces y no pasa nada. Lo más importante es tener la fuerza para levantarte, aprender y volver más fuerte», asegura. Para ella, la resiliencia es una de las cualidades fundamentales de cualquier jinete o amazona en un deporte marcado inevitablemente por los buenos y los malos momentos.
En ese recorrido tampoco olvida a quienes la acompañan. Su madre, Fernanda Trilha, ocupa un lugar fundamental tanto en su vida como en su carrera deportiva. Además de ser su principal apoyo, Louise destaca su papel como entrenadora y su ayuda en la gestión diaria de los caballos y las cuadras.
También menciona especialmente a Otavio Penedo, socio profesional de su madre desde hace años y una pieza importante dentro de su equipo, además de copropietario de varios de sus caballos. Louise agradece la confianza y el apoyo de todas las personas que han hecho posible que pueda continuar construyendo su proyecto.
Ahora, sin embargo, toda la atención está puesta en Aachen. Y aunque la competición siempre importa, esta semana el resultado no será lo único que determine el recuerdo con el que regrese a casa.
«Me iré de Aachen con una enorme sensación de orgullo y gratitud por haber tenido la oportunidad de competir en un lugar tan icónico. Estar rodeada de los mejores jinetes del mundo y poder competir cerca de algunos de mis ídolos es algo que nunca olvidaré».
Para Louise Ameeuw, este fin de semana significa cumplir un sueño, aprovechar cada instante y aprender de algunos de los mejores del mundo.
«Independientemente del resultado, simplemente estar aquí y tener esta oportunidad ya es una gran victoria para mí».








