Con solo 19 años, Janine Coetzee está a punto de vivir uno de los momentos más importantes de su todavía joven trayectoria deportiva.
La amazona sudafricana competirá en el CSIY U25 que se celebra de forma paralela al FEI World Championships Aachen 2026, donde defenderá los colores de Sudáfrica junto a Q. Belissimo Z.
Para Coetzee, llegar hasta Aachen supone hacer realidad un sueño que comenzó prácticamente al mismo tiempo que su vida entre caballos. Creció en una familia estrechamente vinculada al mundo ecuestre: sus abuelos y su madre montaban y, cuando cumplió dos años, recibió su primer poni.
Su pasión por el Salto comenzó a definirse unos años después. Janine recuerda especialmente una competición escolar cuando tenía seis años y su entonces entrenadora, Kirsten Winn-Smith, la vio completar al trote un recorrido de 50 centímetros.
Solo un año después llegó una conversación con su abuela que todavía permanece en su memoria.
«Cuando tenía unos siete años, mi abuela me hizo un día la pregunta de oro: “¿Qué altura quieres saltar algún día?”. Inmediatamente le dije: ¡1,60 m!», recuerda.
Aquella respuesta infantil terminó convirtiéndose en un objetivo real. Coetzee cerró su etapa junior en julio de 2025 y apenas un mes después disputó su primer recorrido de 1,50 metros. En octubre de ese mismo año compitió además en una prueba clasificatoria para la Copa del Mundo.
Su camino hacia Europa comenzó a tomar forma a finales de 2025, cuando tuvo la oportunidad de acompañar a su entrenadora de muchos años, Charley Ann Barford, en su propio proyecto deportivo. En enero de 2026 comenzó también el proceso para trasladar a Q. Belissimo Z desde Sudáfrica hasta Europa, un caballo que ha formado parte fundamental de esta nueva etapa internacional. Los registros de la FEI recogen ya al binomio compitiendo en Europa hasta 1,50 metros durante esta temporada.
Dar ese salto desde Sudáfrica ha supuesto una experiencia de aprendizaje constante. Janine describe su país como un lugar con una comunidad de Salto apasionada y en crecimiento, rodeada de jinetes, amazonas y entrenadores con talento, además de organizaciones dispuestas a ayudar a las nuevas generaciones.
«He tenido mucha suerte de adquirir experiencia a través de nuestras competiciones, entrenamientos y trabajando con diferentes caballos con talento y profesionales con muchos conocimientos», explica.
Ahora, todo ese recorrido la lleva hasta Aachen y a la posibilidad de representar a Sudáfrica en uno de los grandes escenarios internacionales.
«Representar a mi país en un escenario tan grande como Aachen me produce una mezcla de orgullo, gratitud y emoción. Ni siquiera puedo empezar a describir lo privilegiada que me siento de ir a Aachen 2026 vestida de verde y dorado. Es de lo que están hechos los sueños y los deseos».
La emoción adquiere todavía más significado cuando piensa en todo lo que ha sido necesario para alcanzar este momento.
«Es difícil expresar con palabras lo que se siente al entrar en una pista sabiendo que no solo me represento a mí misma, sino también a mi país y a todos los que me han apoyado durante mi camino. Cada entrenamiento, sacrificio, contratiempo y logro me ha llevado hasta este momento y no querría estar en ningún otro lugar».
Cuando vista los colores sudafricanos, asegura, llevará consigo «el cariño y el apoyo» de su familia, entrenadores, equipo, amigos y de todas las personas que han creído en ella.
Aachen será, además, una experiencia completamente nueva. Janine nunca ha estado allí y reconoce que prácticamente todo lo que rodea a la competición despierta su ilusión.
«¡Estoy emocionada por todo! No puedo esperar para vivir el ambiente, el público y esa enorme pista al aire libre. Tengo muchísimas ganas de observar y aprender en persona de las leyendas de nuestro deporte y ver cómo lo hacen los mejores de los mejores».
Su llegada a Europa durante esta temporada ha sido también una parte esencial de la preparación. Para la amazona sudafricana, competir en nuevos escenarios y enfrentarse a recorridos diferentes le ha permitido adquirir herramientas que espera poder utilizar ahora.
«Creo que he aprendido muchísimo compitiendo en Europa. Los recorridos que he tenido la suerte de saltar han sido increíbles y estoy decidida a aprovechar toda esta valiosa experiencia de cara al futuro».
En las últimas semanas, el trabajo no se ha limitado a cuestiones técnicas. Existe una idea que Coetzee considera especialmente importante antes de afrontar una competición de estas características: disfrutar.
«Definitivamente hemos trabajado en algunas cosas, pero creo que lo más importante es divertirnos y disfrutar cada minuto».
Esa filosofía también define sus objetivos para Aachen. No habla de resultados concretos ni de posiciones, sino de aprovechar una oportunidad que hasta hace poco formaba parte de sus sueños.
«Es un privilegio simplemente ver mi nombre en la lista de participantes y poder entrar en la pista de Aachen. Por supuesto que voy a dar lo mejor de mí y disfrutar cada minuto, afrontándolo simplemente obstáculo a obstáculo».
Coetzee concede también un enorme valor al formato U25 y a la oportunidad de compartir competición con jóvenes procedentes de sistemas ecuestres y países muy diferentes.
«Creo que la categoría U25 es enormemente valiosa porque reúne a jóvenes jinetes y amazonas de diferentes países y entornos, permitiéndonos aprender unos de otros mientras competimos a un alto nivel».
Para ella, este tipo de competiciones permiten adquirir experiencia, confianza y regularidad antes de dar definitivamente el salto hacia el deporte internacional absoluto. Pero hay otro elemento que considera igualmente importante: las relaciones que nacen durante el camino.
«La experiencia, los conocimientos y las amistades que se consiguen a través de la categoría U25 tendrán también un impacto duradero y desempeñarán un papel importante en el desarrollo de la próxima generación».
Detrás de la amazona que llegará a Aachen existe también una larga lista de caballos que han ido construyendo su forma de montar. Cuando se le pregunta cuáles han sido los más importantes, Janine reconoce que resulta difícil elegir, aunque destaca especialmente tres nombres: Quiletta, Q. Belissimo Z y Calvert.
«He tenido muchísima suerte de montar muchos caballos increíbles y cada uno de ellos tenía algo que enseñarme».
Quiletta, su yegua de la etapa Children, con la que consiguió varios títulos nacionales, le enseñó la importancia del corazón y el carácter y a comprender que el tamaño no lo es todo. Q. Belissimo Z le ha enseñado «coraje y determinación», mientras que Calvert, un caballo que comenzó a trabajar cuando era joven, le enseñó «resiliencia y paciencia».
«Trabaja duro y los resultados llegarán», resume.
En esa construcción como amazona existe además una figura humana especialmente importante: su entrenadora de muchos años, Charley Ann Barford, que representa a Zimbabue en Aachen.
«Ha tenido uno de los papeles más importantes para convertirme en la amazona que soy hoy. Ha sido un modelo excepcional durante todos estos años y es realmente alguien a quien aspiro a parecerme algún día».
Aunque alcanzar Aachen supone cumplir uno de sus grandes sueños, Coetzee no considera que su objetivo deportivo termine aquí. Quiere seguir compitiendo en pruebas de mayor nivel, pero su visión del futuro va mucho más allá de aumentar la altura de los obstáculos.
«Me gustaría saltar algunas pruebas más grandes, pero estoy más centrada en desarrollarme como horsewoman y amazona, producir caballos lo mejor que pueda y aprovechar cada oportunidad que aparezca, sea grande o pequeña».
Y si algo tiene claro antes de afrontar esta experiencia es que ningún resultado individual se construye realmente en solitario.
Entre las primeras personas a las que quiere agradecer el camino recorrido están sus abuelos, Clive Robertson y Sharlee, a quienes define como sus mayores apoyos y patrocinadores durante todos estos años, además de toda su familia, sus «mayores animadores» desde Sudáfrica.
También menciona especialmente a sus entrenadores Charley y Gerry por las incontables horas dedicadas a su formación; a Vincent, por su ayuda y apoyo; a todo el equipo Rotoflo que permanece en casa; a Cieli Equestrian Apparel por el patrocinio de su ropa de competición para Aachen; a South African Showjumping y a la South African Equestrian Federation (SAEF), además de los patrocinadores que hacen posibles estas competiciones.
«Realmente hace falta todo un pueblo en este deporte», concluye.
Ahora, después de años de trabajo, sacrificios, caballos que dejaron una enseñanza y una aventura que la llevó desde Sudáfrica hasta Europa, Janine Coetzee está preparada para descubrir por primera vez Aachen. Lo hará con apenas 19 años, defendiendo el verde y dorado de su país y con aquella respuesta que dio a su abuela cuando tenía siete años un poco más cerca de convertirse por completo en realidad.








