Sara Hank afrontará uno de los momentos más importantes de su todavía joven trayectoria deportiva en el Campeonato del Mundo de Aachen 2026.
La amazona mexicana competirá en el CSIY U25 paralelo junto a Origi van’t Geyzeven, un caballo con el que ha construido un binomio basado, sobre todo, en la confianza mutua.
Los caballos siempre estuvieron presentes en su entorno familiar. Sus padres y su hermano han montado durante toda su vida, aunque los primeros pasos de Sara fueron muy diferentes a lo que podría imaginarse viendo dónde se encuentra actualmente.
«A mí me daba mucho miedo montar cuando era chiquita, pero un día decidí intentarlo y después de un año me di cuenta de que sí era lo que quería hacer por toda la vida», explica a Chacco Marketing.
Desde entonces, su evolución ha estado marcada tanto por los buenos momentos como por aquellos más complicados. Una parte del deporte que Sara considera fundamental para entender la amazona que es actualmente.
«Con este deporte siempre hay momentos buenos y malos, pero lo más importante para llegar a donde estoy hoy es que todos los momentos malos me fortalecieron como amazona», señala. Y aunque su trayectoria ya le ha permitido avanzar dentro del Salto internacional, tiene claro cuál será uno de los momentos más importantes hasta ahora: «Poder montar en Aachen».
Allí defenderá los colores de México en el CSIY U25, algo que supone una motivación especial. «Representar a México siempre es algo muy especial, pero poder hacerlo en Aachen y durante un Mundial lo hace todavía más increíble. Estoy muy orgullosa y agradecida de tener esta oportunidad, y espero poder dar lo mejor de mí y representar a México de la mejor manera».
A su lado estará Origi van’t Geyzeven, un caballo que llegó a su vida después de que uno de sus entrenadores lo viera competir en una Copa de Naciones con su anterior jinete, Mariano Bastida. La impresión fue inmediata: pensó que sería un caballo que encajaría con Sara.
Y así fue.
«Cuando lo probé, sabía que era el caballo ideal para mí y, la verdad, desde ese día cada día va mejor con él. Me hace sentir que podemos hacer todo juntos y le tengo mucha confianza».
Sara describe a Origi como un caballo especial tanto dentro como fuera de la pista. Cuando comienza el recorrido, destaca especialmente su disposición para luchar junto a su amazona: «Sabes que siempre va a dar todo por ti. Tiene muy buena cabeza, es muy valiente y tiene toda la fuerza». En las cuadras aparece otra faceta de su carácter: «Tiene una personalidad muy única, es muy juguetón y muy alegre siempre».
Precisamente, la confianza es, para la mexicana, una de las principales fortalezas del binomio. «Yo sé que él siempre me va a cuidar y él cree mucho en mí. Eso me ayuda a estar muy tranquila dentro de la pista».
La preparación para Aachen ha incluido tres semanas de competición en Valkenswaard, sobre pista de hierba, además del trabajo diario en casa junto a su entrenador para conseguir que Origi llegue en las mejores condiciones posibles.
Ahora llega el momento de trasladar todo ese trabajo a uno de los escenarios que Sara siempre ha querido conocer como competidora.
«Para cualquier jinete es un sueño competir en Aachen. Estoy muy emocionada y tengo muchas ganas de estar ahí y hacer lo mejor que pueda».
La ambición está presente y Sara no esconde que ganar sería un sueño, aunque afrontará el concurso sin adelantarse a lo que pueda suceder. «Claro que me encantaría ganar, pero voy a ir prueba a prueba, concentrándome en hacer lo mejor que pueda, y espero así llegar al resultado que quiero».
Aachen será también un nuevo paso dentro de un proyecto deportivo que mira hacia el máximo nivel internacional. Entre sus objetivos para los próximos años están competir en los mejores concursos, continuar defendiendo los colores mexicanos y disputar grandes campeonatos.
«Sé que todavía queda mucho trabajo por delante, pero tengo muchísimas ganas de seguir aprendiendo, mejorando y viendo hasta dónde puedo llegar».
En ese camino cuenta con dos referentes que, además, forman parte de su día a día: Enrique González y Eduardo Menezes. Sara creció viéndolos competir al máximo nivel y reconoce la influencia que ambos han tenido en su forma de entender el deporte.
«Siempre admiré mucho su sistema y la manera en cómo montan y hacen el deporte ellos dos. Soy muy suertuda de poder tener su ayuda en el día a día y seguir aprendiendo mucho de ellos».
Detrás de la amazona que llegará a Aachen con la ilusión de representar a México, también hay una joven que se define como positiva, alegre y muy cercana a su familia y a sus amigos. Exigente consigo misma y comprometida con el deporte, pero consciente también de la importancia de disfrutar del camino.
«Aunque a veces soy muy exigente conmigo misma y me tomo el deporte muy en serio, también me gusta disfrutar, reírme y no perder de vista que hay más fuera de la pista. Los caballos son una parte enorme de mi vida, pero no son lo único que me define», finaliza.








