A comienzos de febrero, Viena se convirtió en el epicentro mundial de la Doma Clásica al acoger el encuentro anual de jueces cinco estrellas de la Federación Ecuestre Internacional (FEI). Cerca de 40 jueces del máximo nivel procedentes de todo el mundo se reunieron en la capital austriaca para analizar la evolución del deporte y avanzar hacia una mayor coherencia en los criterios de valoración.
La anfitriona del encuentro fue la presidenta de OEPS y jueza cinco estrellas Elisabeth Max-Theurer, que destacó la importancia del intercambio internacional para garantizar una evaluación lo más uniforme y justa posible en las competiciones de Doma Clásica. Según explicó, la apertura, la competencia técnica y el diálogo conjunto son pilares esenciales para asegurar la calidad del deporte a largo plazo.
El Vienna Marriott Hotel fue la sede de las jornadas de trabajo, centradas en el análisis de los desarrollos actuales en la Doma internacional y en la mejora continua de los estándares de evaluación al más alto nivel. Durante el encuentro se estudiaron numerosas secuencias de vídeo, que fueron examinadas, debatidas y valoradas de manera conjunta con el objetivo de avanzar en transparencia, consistencia y calidad en las puntuaciones.
El director de Doma, Paradoma y Volteo de la FEI, Ronan Murphy, también participó en la reunión y realizó una valoración muy positiva. Destacó la calidad de las discusiones, la apertura en el intercambio de opiniones y el compromiso común con la coherencia y la excelencia en la evaluación. A su juicio, el encuentro supuso un paso relevante para el desarrollo del deporte a nivel global, poniendo en valor la implicación de los jueces y el carácter constructivo de los debates.
Además, el programa incluyó una visita exclusiva a la Escuela Española de Equitación de Viena. Bajo la dirección del Oberbereiter Rudolf Rostek, los asistentes pudieron conocer de cerca el trabajo diario con los sementales lipizanos y observar las distintas fases de su formación desde caballos jóvenes hasta ejercicios de Alta Escuela. La atención individualizada a cada caballo fue uno de los aspectos que más interés despertó entre los participantes.
Los jueces asistentes destacaron especialmente la calma, la soltura y la satisfacción visible de los caballos durante las demostraciones, valorando el enfoque centrado en el bienestar y en la progresión técnica a largo plazo. La experiencia ofreció una visión práctica complementaria a las jornadas de análisis teórico, conectando tradición, formación y criterios de evaluación en la Doma Clásica internacional.












