En Nottinghamshire, Inglaterra, una propuesta singular está captando la atención de los amantes de los animales: un alojamiento tipo Airbnb que incluye la compañía de un pony Shetland durante la estancia. La iniciativa es obra de Brittany Sparham, anfitriona y propietaria de Basil, un pony de 12 años que se ha convertido en el alma del lugar.
El alojamiento, ubicado en un antiguo granero reformado, permite a los huéspedes dormir a escasos dos metros del pony, separado únicamente por una barrera baja. La idea, según Sparham, surgió de una pregunta sencilla: “¿Por qué no hacer algo realmente único para que los huéspedes pudieran ver a Basil?”
La propuesta ha sido recibida con entusiasmo, especialmente entre quienes buscan una experiencia rural auténtica y cercana a los animales. Basil, con su peculiar peinado y carácter tranquilo, se ha convertido en el protagonista de esta estancia, redefiniendo el concepto de turismo ecuestre en clave doméstica.
La experiencia, disponible desde noviembre de 2025, ha sido compartida en redes sociales como una opción “solo para verdaderos amantes de los animales”, y ya está generando interés entre viajeros que buscan algo más que una habitación: buscan conexión.














