Si estás leyendo Chacco, lo más seguro es que ya formes parte de la comunidad ecuestre. Todos hemos intentado involucrar a algún amigo, a la pareja o a la familia en la hípica, por lo que nos hemos planteado, ¿qué es lo que le diríamos a un amigo que quiere empezar a montar?
Si un amigo nos dijese que quiere empezar a montar, le diríamos que se está adentrando en un mundo increíblemente enriquecedor. Montar a caballo va más allá de lo técnico y del deporte, se trata de crecer personalmente y mejorar principios y valores como el respeto o la perseverancia.
Al principio, puede parecer desafiante. Vas a caer, vas a equivocarte, pero cada error es una lección que te hará mejorar y disfrutar aún más de cada paseo, clase, obstáculo o movimiento. También le diríamos que debe ser constante, que nada se aprende en un día y que hasta los más grandes se equivocan. ¿Quién no ha visto a su ídolo caer?
Y es que la confianza entre jinete y caballo es algo que se construye con dedicación y cariño. No se trata solo de dominar la técnica, sino de aprender a comunicarte con un ser vivo que, si lo haces bien, te dará lo mejor de sí mismo.
Por último, le diríamos que disfrute cada momento. Que se permita sentir la libertad y la emoción de cada galope y la serenidad de cada paseo.
Y tú, ¿a quién has involucrado ya en este deporte? ¡Os leemos!
-Redacción por Cristina Prado-
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