Con apenas 52,6 centímetros de altura a la cruz, Pumuckel ha entrado en el Libro Guinness de los Récords como el caballo vivo más pequeño del mundo.
Este pequeño poni de Shetland, que vive en Alemania, ha llamado la atención por unas dimensiones que lo hacen más bajo que muchos perros de tamaño mediano, pero su historia va mucho más allá de una cifra.
El récord, certificado por Guinness World Records el 16 de agosto de 2025, ha convertido a Pumuckel en un fenómeno internacional. Sin embargo, quienes lo conocen aseguran que su mayor logro no está relacionado con su estatura, sino con el efecto que provoca en las personas que lo rodean.
Lejos de limitarse a protagonizar fotografías y apariciones en medios de comunicación, Pumuckel desarrolla una importante labor como caballo de terapia. Junto a su propietaria, visita residencias de mayores, hospicios, colegios y centros para personas con discapacidad, donde su carácter tranquilo y su cercanía ayudan a arrancar sonrisas y a crear momentos de bienestar.
Su reducido tamaño le permite interactuar con facilidad en espacios donde un caballo convencional tendría más dificultades para acceder. Aun así, conserva el comportamiento y la personalidad propios de un caballo. Según explica su propietaria, no fue criado de forma específica para alcanzar estas dimensiones, sino que su pequeño tamaño es una particularidad natural.
Pumuckel también ha participado en programas de televisión en Alemania, donde incluso llegó a entregar certificados en un espacio dedicado a los récords, aumentando todavía más su popularidad.










