A diferencia de lo que ocurre en las mujeres, las yeguas no pasan por una menopausia como tal.
En los caballos, la capacidad reproductiva no desaparece de forma brusca con la edad, sino que se produce un descenso progresivo de la fertilidad. Esto significa que muchas yeguas pueden seguir teniendo ciclos reproductivos durante gran parte de su vida.
De hecho, es relativamente habitual que una yegua continúe ovulando incluso en edades avanzadas, aunque las probabilidades de gestación disminuyen con el paso de los años.
En términos biológicos, el sistema reproductivo de la yegua envejece de manera gradual, lo que afecta a la calidad de los óvulos, al funcionamiento del útero y a la regularidad de los ciclos.
A medida que envejecen, algunas yeguas pueden presentar ciclos irregulares o temporadas reproductivas menos predecibles, pero esto no implica el fin definitivo de su actividad hormonal.
Por eso, en muchos casos siguen mostrando signos de celo durante la primavera y el verano, cuando el fotoperiodo estimula su actividad reproductiva.
Sin embargo, aunque el ciclo continúe, la fertilidad suele ser menor en yeguas de edad avanzada debido a cambios naturales en su organismo.
En la práctica, esto significa que una yegua mayor puede seguir ciclando, pero tendrá más dificultades para quedar gestante o para mantener una gestación con éxito.
Comprender estos procesos es importante para quienes trabajan con cría equina, ya que permite tomar decisiones más adecuadas sobre reproducción, manejo y bienestar a lo largo de la vida del animal.











