En el Salto, los laboratorios representan una herramienta muy importante dentro del entrenamiento diario, ya que permiten trabajar de forma específica aspectos técnicos y físicos tanto del caballo como del jinete.
Su finalidad principal es resolver dificultades concretas y mejorar la calidad del salto a través de ejercicios diseñados con precisión.
Estos laboratorios se plantean como secuencias gimnásticas donde se combinan barras en el suelo, pequeños obstáculos y distancias medidas, facilitando que el caballo desarrolle mayor coordinación, equilibrio y fuerza.
A través de la repetición controlada, el binomio gana agilidad y mejora su capacidad de ajuste.
Además, este tipo de trabajo permite adaptar el entrenamiento al estado físico del caballo, regulando el número de repeticiones y la intensidad. De este modo, no solo se busca la mejora técnica, sino también el desarrollo muscular y la flexibilidad, fundamentales para prevenir lesiones y alargar la vida deportiva.
Por otro lado, los laboratorios ayudan al jinete a perfeccionar su posición, el uso de las ayudas y la lectura de distancias, generando una mejor conexión con el caballo.













