La aplicación HorseApp de la Federación Ecuestre Internacional (FEI), utilizada para el registro digital de las vacunaciones de los caballos, no será considerada plenamente conforme a los requisitos legales y deontológicos exigidos a los veterinarios en Francia hasta comienzos de 2026. Así lo han comunicado el Consejo Nacional de la Orden de Veterinarios (CNOV) y la Asociación Veterinaria Equina Francesa (AVEF), tras detectar deficiencias técnicas relevantes en el sistema actual.
HorseApp está operativa desde febrero de 2025 como herramienta para certificar vacunaciones de équidos, pero las autoridades veterinarias francesas han advertido de un “defecto mayor” en las modalidades de acceso a la aplicación: la ausencia de un sistema de autenticación segura que garantice que la persona que introduce los datos es efectivamente un veterinario habilitado para ejercer en Francia. Esta carencia tiene consecuencias especialmente sensibles en materia de certificación oficial de vacunaciones, un ámbito directamente vinculado a la sanidad animal, la trazabilidad y la integridad de la competición ecuestre.
Tras un proceso de concertación entre el CNOV, la FEI, la Federación Francesa de Equitación (FFE) y la AVEF, la FEI se ha comprometido a desarrollar una versión adaptada de HorseApp que corrija este defecto estructural. Según el comunicado oficial, estas evoluciones técnicas se implantarán a principios de 2026 y, una vez completadas, la aplicación será considerada conforme a las exigencias de certificación a las que están sometidos los veterinarios que ejercen en Francia.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los veterinarios franceses extremar la prudencia al utilizar HorseApp, tanto por la robustez de los datos expuestos en la plataforma como por los riesgos de posibles incumplimientos del código deontológico veterinario al introducir información en una aplicación que aún no cumple los estándares exigidos.
El comunicado también aclara que, en la situación actual, cuando las vacunaciones de un caballo no se registran en la aplicación, se envía automáticamente un correo electrónico de “sanción” a las personas responsables. No obstante, no se impondrá ninguna multa mientras los desarrollos informáticos no estén finalizados.
Este posicionamiento introduce un nuevo elemento de cautela en la digitalización de los registros sanitarios en el sector ecuestre internacional y reabre el debate sobre la necesidad de que las herramientas tecnológicas cumplan plenamente con los requisitos legales, de seguridad y deontológicos antes de convertirse en obligatorias para veterinarios, propietarios y federaciones. Para jinetes, entrenadores y propietarios con actividad internacional, la evolución de HorseApp será clave en los próximos meses, especialmente de cara a la temporada 2026 y al control sanitario en competiciones FEI.














