La amazona Irene Gefaell ha compartido en redes sociales una emotiva carta de despedida tras la pérdida de su caballo Arabito, con quien ha convivido durante los últimos diez años.
Sus palabras, cargadas de emoción, reflejan el profundo vínculo que ambos construyeron a lo largo de este tiempo y el vacío que deja su ausencia.
En su publicación, Gefaell recuerda cómo la llegada de Arabito marcó un antes y un después en su vida. “Pensaba que recogía a un caballo roto y al final fuiste tú quien nos pegó las piezas que nos faltaban”, expresa, destacando el papel fundamental que el caballo desempeñó no solo en su evolución ecuestre, sino también a nivel personal. La amazona describe a su caballo como “fuerte, leal, inteligente, aventurero y protector”, cualidades que, según afirma, lo convirtieron en el núcleo de su día a día.
La despedida no solo pone de manifiesto la pérdida individual, sino también el impacto en todo su entorno. Gefaell relata el silencio que ha dejado Arabito, una ausencia que ya se percibe en la falta de relinchos, juegos y galopadas habituales. “Esta mañana no hubo relinchos, ni galopadas en el prado o juegos. Esta mañana amanece todo en una extraña calma”, escribe, evidenciando el cambio que ha supuesto su marcha.
En sus palabras finales, la amazona agradece cada momento vivido junto a su caballo y reafirma el cariño que siempre le tendrá. “Te veré en cada galopada, en cada prado… Te llevaré conmigo haya donde esté hasta el fin de mis días”, señala, en un mensaje que resume la intensidad de una relación que va más allá de lo deportivo.
¡Mucho ánimo, Irene!










