La amazona francesa Julie-Anne Verneuil ha construido su trayectoria profesional alrededor de una pasión que comenzó cuando apenas tenía tres años. Actualmente instalada en Tánger, donde desarrolla su actividad junto a su marido, el jinete marroquí Mohammed Al Ahrach, combina la competición, la preparación de caballos y la gestión del Royal Club Équestre du Détroit con una nueva etapa personal marcada por su reciente maternidad.
En una entrevista concedida a Chacco Marketing, la amazona repasa sus comienzos en Francia, su llegada a Marruecos, los caballos que han marcado su carrera y sus próximos objetivos deportivos, entre los que destacan el Sunshine Tour 2027 y su intención de seguir compitiendo en pruebas de 1,40 y 1,45 metros.
Julie-Anne creció rodeada de caballos. Sus padres, antiguos jinetes, fueron quienes la introdujeron en la equitación cuando tenía tan solo tres años. Aunque comenzó practicando Concurso Completo, terminó especializándose en Salto, una disciplina a la que ha dedicado toda su vida profesional.
Durante su juventud, sus padres le proporcionaron varios caballos que le permitieron continuar su formación en un programa que compaginaba estudios y deporte, además de competir prácticamente todos los fines de semana. Aquellos años fueron fundamentales para adquirir experiencia y comenzar a definir su futuro.
Tras finalizar el bachillerato, tuvo claro que quería dedicarse profesionalmente a los caballos. De hecho, había comenzado a trabajar en el sector con apenas 17 años y, desde entonces, no ha dejado de hacerlo.
Su trayectoria la llevó a trabajar en diferentes cuadras de Salto en Francia, hasta que surgió la oportunidad de incorporarse al equipo de Simon Delestre. Fue precisamente allí donde conoció a Mohammed Al Ahrach, quien posteriormente se convertiría en su marido.
La relación con el jinete marroquí la llevó a descubrir Marruecos y, finalmente, a instalarse en Tánger. Aunque reconoce que supuso un cambio importante tanto en el ámbito personal como profesional, su adaptación fue muy positiva.
La amazona destaca especialmente la acogida que recibió por parte de la población marroquí, a la que describe como cálida, generosa y amable. Además, su traslado no supuso una interrupción de su carrera, ya que pudo continuar compitiendo con los caballos de su marido y de diferentes propietarios.
Actualmente, Marruecos constituye una parte fundamental de su vida familiar y profesional.
El Royal Club Équestre du Détroit, su proyecto en Tánger
Julie-Anne desarrolla su actividad en el Royal Club Équestre du Détroit, un complejo situado junto al mar en Tánger que pertenece a su marido, Mohammed Al Ahrach, y a su cuñado, Ali.
Las instalaciones cuentan con una escuela de equitación, cuadras para caballos de propietarios, un hotel, un restaurante y un espacio destinado a celebraciones y eventos.
El equipo dispone actualmente de diez caballos de competición, con los que participa en concursos nacionales e internacionales. Su cuidado diario está en manos de tres grooms que trabajan a tiempo completo y cuya labor Julie-Anne considera indispensable.
La amazona quiso reconocer especialmente el trabajo de estos profesionales marroquíes, destacando su dedicación, sus conocimientos y el compromiso que mantienen con el bienestar de los caballos.
Según explica, la experiencia adquirida durante sus años de trabajo en distintas cuadras internacionales le ha permitido conocer diferentes métodos de preparación y gestión, pero considera que los grooms marroquíes cuentan con una preparación y una capacidad de trabajo que no tienen nada que envidiar a sus compañeros extranjeros.
Esta organización permite a Julie-Anne y Mohammed compaginar los entrenamientos y los desplazamientos a concursos con la gestión del complejo y su vida familiar, especialmente ahora que son padres de un niño de tres meses.
Quito d’Anjou, el caballo que marcó su trayectoria
A lo largo de su carrera, Julie-Anne ha trabajado con numerosos caballos, aunque reconoce que uno de ellos ocupa un lugar especialmente importante en sus recuerdos: Quito d’Anjou.
Se trata de un caballo que sus padres le regalaron durante su etapa como amazona junior y con el que terminó de convencerse de que quería convertir la equitación en su profesión.
Juntos participaron en competiciones de categoría junior, pruebas Pro 1, CSI2* y CSIO Juniors, experiencias que contribuyeron de manera decisiva a su formación deportiva.
Entre los resultados más importantes de su trayectoria, Julie-Anne destaca el subcampeonato de Francia de caballos de seis años, el subcampeonato de Marruecos en esa misma categoría y una tercera posición en el Campeonato de Marruecos de caballos de siete años.
Sin embargo, la amazona concede tanta importancia a estos resultados como a las oportunidades que recibió de diferentes propietarios y grandes cuadras, que confiaron en ella para preparar y desarrollar sus caballos.
Para Julie-Anne, cada caballo y cada experiencia profesional han contribuido a su evolución, tanto dentro como fuera de las pistas.
El Morocco Royal Tour y el crecimiento del Salto marroquí
La edición 2026 del Morocco Royal Tour también ha ocupado un lugar destacado en nuestra conversación. Aunque Julie-Anne ha seguido el circuito desde cierta distancia debido al reciente nacimiento de su hijo, su valoración es muy positiva.
La amazona considera que la competición ha experimentado una evolución importante durante los últimos años, hasta alcanzar un nivel comparable al de los principales circuitos europeos.
Destaca especialmente la calidad de la organización y la atención que reciben tanto los caballos como los jinetes, amazonas y miembros de sus equipos.
Asimismo, considera que finalizar el circuito con el CSI5* de El Jadida, cuyo Gran Premio es puntuable para la Copa del Mundo, representa una oportunidad importante para situar a Marruecos dentro del calendario internacional de máximo nivel.
Desde su perspectiva, el Morocco Royal Tour no solamente permite atraer a figuras internacionales del Salto, sino que también ofrece a los profesionales marroquíes la posibilidad de competir frente a algunos de los mejores binomios del panorama internacional.
Julie-Anne considera que la mejora de las instalaciones, la calidad deportiva y la organización de grandes competiciones están contribuyendo al crecimiento de la disciplina en el país.
En este sentido, se muestra optimista respecto al futuro del Salto marroquí y considera que el trabajo desarrollado durante los últimos años está dando resultados visibles.
Una temporada 2026 marcada por la maternidad y el regreso al trabajo
La temporada 2026 ha sido especialmente diferente para Julie-Anne. Su embarazo y el nacimiento de su hijo han condicionado inevitablemente su calendario deportivo, aunque no han supuesto una desconexión completa de la actividad de sus caballos.
Durante estos meses ha continuado siguiendo su preparación y evolución, y actualmente ya ha retomado progresivamente el trabajo con su equipo.
Entre los próximos compromisos figura el Longines Global Champions Tour de Rabat, en el que participará uno de los caballos de su cuadra, mientras que el resto del equipo continúa preparándose para la final de la Copa del Trono.
Su intención es terminar el año con los caballos en buenas condiciones y preparados para las próximas competiciones, sin perder de vista la planificación de la siguiente temporada.
Sunshine Tour 2027 y objetivos en 1,40 y 1,45 metros
De cara a 2027, Julie-Anne tiene definidos varios objetivos deportivos y profesionales.
Como viene siendo habitual en su equipo, el año comenzará con el Sunshine Tour, celebrado en Vejer de la Frontera, España. Se trata de una competición que preparan durante todo el invierno y que constituye una parte importante de su planificación.
La amazona considera especialmente enriquecedor competir fuera de Marruecos, tanto por la posibilidad de afrontar recorridos diferentes como por la experiencia de medirse con jinetes y amazonas de distintas nacionalidades.
En el plano deportivo, su principal objetivo será conseguir recorridos sólidos y regulares en pruebas de 1,40 y 1,45 metros, continuando con la progresión de sus caballos y buscando una mayor regularidad en estas alturas.
Paralelamente, quiere seguir desarrollando su actividad vinculada a la compraventa de caballos y a la preparación de nuevas generaciones.
Para Julie-Anne, descubrir el potencial de un caballo joven, acompañarlo durante su formación y ayudarlo a alcanzar su mejor nivel constituye una de las facetas más interesantes de su profesión.
Su intención es continuar ampliando esta actividad sin descuidar la preparación de los caballos que actualmente forman parte de su equipo de competición.
El futuro del Salto en Marruecos y un consejo para las nuevas generaciones
Tras su experiencia en Francia y Marruecos, Julie-Anne considera que el Salto marroquí cuenta con perspectivas muy favorables.
La tradición ecuestre del país, sus instalaciones y la organización de competiciones internacionales representan, en su opinión, una base importante para seguir desarrollando la disciplina.
No obstante, insiste en que el crecimiento deportivo también depende de la formación de los jóvenes, de las oportunidades para adquirir experiencia internacional y del trabajo diario de todos los profesionales que forman parte del sector.
En cuanto a quienes desean dedicarse profesionalmente a la equitación, Julie-Anne recuerda que se trata de una profesión exigente, que requiere paciencia, sacrificio y una enorme dedicación a los caballos.
Considera fundamental estar dispuesto a comenzar desde abajo, aprender de otros profesionales, aceptar los momentos difíciles y mantener una actitud de aprendizaje constante.
La amazona resume su filosofía profesional en tres principios que han acompañado toda su trayectoria: pasión, trabajo y paciencia.
Tres valores que comenzaron a formar parte de su vida cuando era una niña de tres años que montaba a caballo en Francia y que hoy siguen presentes en su día a día en Tánger, donde compagina su carrera deportiva, la gestión de su cuadra y su reciente maternidad, mientras prepara su regreso a las competiciones internacionales de 2027.










