El jinete andaluz se colgó la medalla de plata en 5 años con Romano, mientras Queluz RC y Mac Cacique terminaron cuartos empatados en 6 años.
José Antonio García Mena cerró el Campeonato de España de Caballos Jóvenes de Doma Clásica con una medalla de plata y dos cuartos puestos. Compitió con Romano en 5 años y con Queluz RC y Mac Cacique en 6, tres caballos con los que considera que obtuvo todo lo que estaba a su alcance en esta edición del Campeonato.
Romano, hijo de Kjento, fue segundo en las dos primeras calificativas, con un 87,4% y un 85,4%. En la final terminó quinto con un 80,4%, resultado que le valió la medalla de plata de la categoría de 5 años.
En 6 años, Queluz RC (Escorial) fue octavo en la primera calificativa con un 77%, sexto en la segunda con un 78% y cuarto en la final con un 78,8%. Mac Cacique (Cacique IX) fue cuarto en ambas calificativas, con un 79% y un 78,9%, antes de terminar décimo en la final con un 76,2%. Los dos finalizaron el Campeonato empatados en la cuarta posición.
“Con los tres caballos con los que he competido el Campeonato, los tres han dado el máximo a lo que podíamos aspirar. Los dos de seis años se han quedado a las puertas de las medallas y el escalón que había entre el bronce y nuestros dos caballos, que se han quedado con los mismos puntos en el cuarto puesto, era un escalón un poco insalvable”, explica García Mena.
En 5 años, la lectura es muy parecida. “Para mí, la diferencia entre los tres primeros caballos y los míos era algo a lo que solamente, esperando un error de ellos, podíamos llegar. Ahí están los puntos y está claro que no llegábamos. Es lo mismo con Romano, el de 5 años. Si ves la clasificación general, hay un escalón bastante grande entre el primer clasificado, que es el oro, y nosotros, que somos la plata en cinco años”.
Por eso, el balance del jinete es: “Con los tres caballos hemos conseguido el máximo resultado al que podíamos aspirar”.
Temporada planteada sin acelerar a los potros
García Mena llegó al Campeonato después de una temporada en la que la planificación pasó por dar tiempo a los caballos antes de empezar a buscar las clasificaciones.
“La temporada estaba bastante planificada. Hemos esperado a que los potros estuvieran un poco más maduros para empezar a clasificar. Hasta el mes de mayo no he empezado a hacer algunas pruebas”, explica.
La idea era dejar atrás los primeros meses del año y empezar a competir cuando los potros estuvieran más hechos. “He dejado que pasara el principio del año, incluso hasta la primavera, bien entrada la primavera. Casi al final de la primavera es cuando he empezado a competir para darles un poco más de tiempo y empezar a buscar las clasificaciones cuando los potros cogieran un poquito más de madurez”.
El planteamiento permitió llegar a la cita nacional con los tres caballos clasificados y en condiciones de afrontar las tres jornadas.
Romano y la importancia de llegar fresco a la final
Para Romano, el Campeonato suponía además una exigencia nueva, ya que nunca había afrontado tres jornadas consecutivas. García Mena tenía claro que había que dosificar sus esfuerzos.
“Sabía que teníamos que reservar energías para el último día, porque es un caballo que, por la juventud y demás, lo normal es que le costara un poquito más la final”.
La estrategia fue intentar mantener su frescura durante las primeras jornadas para llegar con más gasolina al último día. “Intenté guardar lo máximo posible la frescura y eso me dio la oportunidad de llegar bien a la final, aunque sí que se notó un poquito más el cansancio”.
La evolución de Queluz RC fue distinta y el propio jinete resume su Campeonato como un recorrido “de menos a más”. En el caso de Mac Cacique, además, tocó competir en unas condiciones meteorológicas extremadamente complicadas.
Mac Cacique, el protagonista bajo la lluvia
“El héroe ha sido Cacique, al que le tocó competir en unas condiciones en las que yo jamás había competido antes, en cuanto a la lluvia”, cuenta García Mena.
El jinete, acostumbrado a competir con diferentes condiciones meteorológicas, reconoce que las vividas durante el Campeonato fueron excepcionales.
“Me ha llovido mucho durante toda mi vida en muchas competiciones, pero como esta vez, nunca había tenido tanta cantidad de agua cayéndome encima ni tanta agua en la pista”.
Las lluvias del viernes complicaron especialmente el estado de las pistas y fueron un condicionante más a la hora de afrontar las distintas jornadas.
Los 6 años, preparados para el siguiente paso
El Campeonato sirvió para confirmar a García Mena que Queluz RC y Mac Cacique están preparados para empezar a mirar hacia la categoría de 7 años.
“Me llevo la sensación de que con los potros de 6 años vamos a empezar quizás pronto con los 7, porque los caballos están bastante rodaditos y llevan el nivel de los 6 años bastante al día”, explica.
Por eso, cree que el cambio de categoría llega con una buena base: “Cuando afrontemos la temporada de los 7, yo creo que lo tenemos bastante bien encaminado, bien encarrilado”.
Con Romano, en cambio, el calendario será algo más pausado. “El invierno de Romano seguramente será un poquito más largo, porque siempre sabemos que el salto de los 5 a los 6 años requiere de más tiempo”.
De los aires al trabajo técnico
García Mena es un habitual de los Campeonatos de España de Caballos Jóvenes y reconoce que disfruta cuando sus caballos llegan con opciones reales de luchar por las medallas.
“A mí me encanta correr los Campeonatos de España de Caballos Jóvenes, pero yo soy competitivo y siempre me gusta asistir cuando realmente podemos ser competitivos con lo que tenemos”, apunta.
A medida que los potros avanzan de edad, también cambia lo que se puede valorar en pista. “Conforme van pasando los años, quizás las pruebas de 4 y 5 años son más básicas. A partir de los 6 ya vas mostrando, o ya te van dejando mostrar, un poquito más lo que tú vas aportando a los caballos”.
Entran en juego elementos como los trabajos laterales, la reunión y los cambios de pie, que permiten comprobar de una manera más clara cómo está evolucionando el entrenamiento.
“Ya no es solamente como en los 4 y los 5 años, que son pruebas donde se ven mucho más los aires, sino que a partir de los 6 también vas enseñando el trabajo técnico”, explica.
Por eso, la categoría de 6 años es una de las que más disfruta. “A mí la edad de los 6 años me divierte mucho, porque es cuando ya va floreciendo todo el trabajo que has hecho previamente y empiezas a ver los cambios”.
Es entonces cuando empiezan a aparecer los frutos del trabajo realizado durante los meses anteriores: “Hay caballos que empiezan con las series bastante fáciles, la reunión del galope para las piruetas… Vas sintiendo cómo se va sentando y ahí vas viendo ya un poquito cómo va todo floreciendo”.
Con Queluz RC y Mac Cacique preparados para afrontar los 7 años, García Mena pone ya la vista en la próxima temporada. “La temporada del año que viene va a estar muy divertida”.
Fotografía de Inma Carpio.










