El mítico jinete británico, a los 71 años, regresó a un equipo de Copa de Naciones en el CSIO5* de Dublín, donde compartió cuarteto con su hijo Robert
Cien años después de su primera edición, la Copa de Naciones del CSIO5* de Dublín volvió a escribir una página histórica, y lo hizo con un nombre propio que también forma parte de la historia del salto internacional: John Whitaker, chacco apodado como “Súper John”
A sus 71 años, cumplidos el pasado día 5, el veterano jinete británico volvió a disputar una Copa de Naciones, integrado en el cuarteto de Gran Bretaña dirigido por Di Lampard. Whitaker saltó a la pista con Equine America Unick du Francport, el mismo caballo con el que había disputado su anterior Copa de Naciones dos años antes, y volvió a demostrar que la experiencia sigue siendo uno de sus grandes argumentos.
El binomio terminó la primera vuelta con un punto de penalización y en la segunda cometió un derribo. Gran Bretaña concluyó en la quinta posición.
La presencia de John tuvo, además, un componente familiar. El veterano jinete compartió equipo con su hijo Robert Whitaker, que compitió con Equine América Cermento. Robert sumó un punto en la primera vuelta y 13 en la segunda.
Para John Whitaker, esta fue la Copa de Naciones número 182 de una carrera internacional que parece no tener final. Una cifra que refleja por sí sola la dimensión de una trayectoria construida durante décadas en la élite del Salto de Obstáculos
Su anterior participación con el equipo se remontaba a 2024, en el CSIO5* de Hickstead. Allí, también con Equine America Unick du Francport y nuevamente formando equipo con su hijo Robert, Whitaker vivió una jornada completamente diferente.
En aquella ocasión, Gran Bretaña se hizo con la victoria en la Copa de Naciones de Hickstead y John fue una de las piezas fundamentales del triunfo. El veterano jinete y el hijo de Zandor Z completaron dos recorridos sin falta.
Dos años después, John Whitaker volvió a formar parte del equipo de Gran Bretaña en una Copa de Naciones. Esta vez, en el centenario de una de las pruebas más emblemáticas del calendario internacional y, de nuevo, junto a su hijo.
El triunfo fue para Estados Unidos, el único equipo capaz de completar las dos mangas sin cometer ninguna penalización.









