El circuito internacional de Salto de Obstáculos no concede tregua y exige a los grandes jinetes una adaptación constante, casi inmediata, a escenarios y caballos distintos. Gregory Wathelet es un claro ejemplo de ese ritmo vertiginoso.
Gregory Wathelet, que el pasado fin de semana competía al más alto nivel en Estados Unidos, fue uno de los jinetes que disputaron la jornada inaugural del XXXII Andalucía Sunshine Tour en las instalaciones de Montenmedio.
Wathelet cerró el mes de enero en el prestigioso CSI5* de Thermal (California), donde volvió a demostrar su enorme regularidad y competitividad. Allí firmó una brillante victoria en una prueba de 1,50 metros, fue segundo en otra de 1,55 metros y concluyó en una meritoria quinta posición en el Gran Premio, confirmando su excelente estado de forma en uno de los escenarios más exigentes del calendario internacional.
Apenas unos días después, ya en los primeros compases de febrero, el jinete belga cruzaba el Atlántico para iniciar su participación en el Andalucía Sunshine Tour, una de las grandes citas de la temporada europea. En la primera jornada de competición, Wathelet centró su actividad en las pruebas reservadas a caballos jóvenes, un terreno en el que su experiencia resulta especialmente valiosa.
En la prueba destinada a caballos de ocho años, compitió con Nene-Alve DV, yegua KWPN hija de Comthago, con la que completó un recorrido limpio, sin penalizaciones, dejando una impresión muy sólida. En la categoría de siete años presentó dos monturas, Justinien de Vains y Forlap Alpha Z, finalizando ambos recorridos con un derribo.
También tuvo una intensa presencia en las pruebas para caballos de seis años, donde tomó parte con tres ejemplares. Con Umberto EM, hijo de Emerald, firmó un recorrido sin faltas, mientras que con Pheadermie DLT acumuló cuatro puntos y con EarlGrey de la Marchette cerró su actuación con ocho puntos.
Un inicio de Sunshine Tour que refleja, una vez más, la exigencia del calendario internacional y la capacidad de Gregory Wathelet para mantenerse competitivo, enlazando grandes citas a ambos lados del Atlántico sin perder protagonismo.














