Hay concursos que ocupan un lugar especial en el calendario por su historia, por su nivel deportivo o por los nombres que pasan por sus pistas. Y hay otros que, además, tienen la capacidad de convertirse en parte del aprendizaje de las nuevas generaciones. El Trofeo Princesa de Asturias pertenece a estos últimos.
Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el Real Club de Campo Villa de Madrid acogerá la XLVII edición de una competición que tiene como grandes protagonistas a los jinetes y amazonas de entre 9 y 21 años. Desde los Alevines hasta los Jóvenes Jinetes, el Trofeo ofrece a las jóvenes promesas del Salto la oportunidad de competir en un formato que se aproxima al de los grandes campeonatos.
Para los «peques» de la casa, especialmente para quienes comienzan a dar sus primeros pasos en competiciones de estas características, participar en el Trofeo Princesa de Asturias supone mucho más que completar un recorrido. Durante tres jornadas tienen que aprender a gestionar resultados, preparar diferentes pruebas y mantener la concentración con un objetivo final.
El viernes y el sábado se disputarán las dos calificativas de cada categoría. De ellas saldrán los binomios que conseguirán el pase a las finales del domingo, que se celebrarán a dos mangas. Un formato que obliga a jinetes y amazonas a pensar no solo en una prueba aislada, sino en el conjunto de todo el fin de semana.
Precisamente ahí reside buena parte de su valor deportivo. A edades tempranas, enfrentarse a una competición de varios días permite comenzar a adquirir experiencias que serán fundamentales a medida que avance la trayectoria deportiva: gestionar los nervios, recuperarse después de un error, mantener la regularidad, cuidar al caballo durante todo el concurso y saber competir cuando cada recorrido cuenta.
También es una oportunidad para compartir pista con otros jinetes y amazonas de edades y niveles similares. El Trofeo reúne cuatro categorías —Alevín, Infantil, Juvenil y Joven Jinete—, permitiendo que los participantes encuentren un nivel adaptado al momento deportivo en el que se encuentran y puedan avanzar progresivamente a lo largo de los años.
Las alturas reflejan precisamente esa evolución. Los Alevines comenzarán sobre 1,05 metros y disputarán su final sobre 1,10; los Infantiles llegarán hasta 1,20 metros, con verticales a 1,25 en la final; los Juveniles alcanzarán 1,30 metros, con verticales a 1,35; y los Jóvenes Jinetes cerrarán el escalón deportivo con una final sobre 1,40 metros.
Pero si algo hace especial una competición dedicada a las categorías de menores es todo lo que sucede alrededor de la pista. Detrás de cada joven jinete o amazona están las horas de entrenamiento, los profesores, las familias, los desplazamientos y, sobre todo, los caballos y ponis que les acompañan en una etapa fundamental de su formación deportiva.
El propio Trofeo reconoce también esa labor. Además de los 30.200 euros en premios contemplados en el programa y de los relojes Longines que recibirán los vencedores de las cuatro finales, se destinarán 4.400 euros a los entrenadores y profesores de los tres primeros clasificados de cada categoría.
Con 47 ediciones a sus espaldas, el Trofeo Princesa de Asturias vuelve así a poner el foco en quienes representan el futuro del Salto. Para algunos será una oportunidad de luchar por la victoria; para otros, la primera experiencia en una competición de estas características. Para todos, tres días en los que seguir aprendiendo junto a sus caballos y sumando experiencias que pueden acompañarles durante el resto de su trayectoria deportiva.
Las inscripciones para la XLVII edición permanecerán abiertas hasta el 25 de octubre, mientras que las reservas de box deberán formalizarse antes del día 23.
Más información e inscripciones en la web oficial del evento aquí.










