El Österreichischer Pferdesportverband (OEPS) ha hecho balance de los primeros 50 días de trabajo de su nuevo directorio, encabezado por el presidente Herbert Gugganig, y ha presentado las líneas que guiarán el futuro inmediato del deporte ecuestre en Austria. La primera evaluación, realizada en el marco de la reunión de Presidencia y Directorio celebrada el 16 de junio, llega con un mensaje claro: modernizar la estructura federativa, ordenar la situación económica, impulsar el deporte desde la base hasta la alta competición y devolver protagonismo a todos los actores del sector.
Una de las primeras áreas en las que la nueva dirección ha querido actuar ha sido la deportiva. Con el nombramiento de Christian Steiner y Sabine Seeburger-Schranz como responsables de las disciplinas olímpicas de salto y doma, el OEPS ha iniciado una etapa de cambios orientada a hacer más comprensibles y justos los procesos deportivos. Entre las primeras medidas figuran la simplificación del sistema de observación en Doma y la eliminación de la polémica regla de los dos resultados en Salto.
“Queremos crear condiciones transparentes, comprensibles y, sobre todo, deportivamente justas”, señaló Herbert Gugganig, que valoró de forma positiva la respuesta recibida por parte de los deportistas. Según el presidente, varios jinetes y amazonas ya han mostrado su disposición a volver a competir bajo bandera austríaca, una señal que el nuevo equipo interpreta como un gesto de confianza hacia el camino emprendido.
El calendario internacional también ocupa un lugar destacado en esta nueva etapa. Austria mira ya hacia Aachen, donde del 11 al 23 de agosto se celebrarán los Campeonatos del Mundo. El país estará representado en todas las disciplinas —Doma, Doma Paralímpica, Salto, Completo, Volteo y Enganches de cuatro caballos— y en casi todas ellas podrá presentar equipos. Para Gugganig, los resultados recientes de los deportistas austríacos demuestran el potencial del país y permiten afrontar los grandes campeonatos con ambición y confianza.
La formación de nuevos talentos será otro de los pilares del proyecto. El OEPS quiere desarrollar el actual concepto de Talente-Team y facilitar su implantación también en los estados federados que así lo deseen. En esa misma línea, la federación ha puesto el foco en las escuelas de equitación, consideradas una pieza esencial para el futuro del deporte. La creación de un departamento específico para ellas busca dar respuesta a sus necesidades y reconocer el trabajo que realizan cada día.
“Sin escuelas de equitación no hay cantera, y sin cantera no hay deporte de alto nivel”, afirmó el vicepresidente del OEPS, Dr. Leopold Erasimus. El organismo trabaja ahora en un concepto que será desarrollado junto a las federaciones regionales, con la intención de acompañar mejor a los centros y hacer más visible su papel dentro del ecosistema ecuestre austríaco.
El nuevo directorio también quiere abrir una etapa de diálogo con los organizadores de concursos. Para ello, el OEPS prepara una gran reunión con responsables de eventos, con el objetivo de diseñar una planificación deportiva más coherente y un calendario atractivo para competidores, clubes y público. Además, la federación buscará escuchar a aquellos organizadores que en los últimos años se alejaron del circuito, con la intención de conocer sus motivos y valorar posibles vías de regreso.
Más allá del deporte, el OEPS pretende recuperar un sentimiento común dentro de la comunidad ecuestre austríaca. Bajo la idea “Todos juntos somos el deporte ecuestre de Austria”, la federación quiere acercarse tanto al deporte base como a la alta competición y fomentar una mayor identificación de sus miembros con el proyecto nacional. Una de las acciones previstas será hacer accesible la ropa del equipo austríaco a todos los aficionados interesados, para favorecer una imagen compartida en competiciones y encuentros.
El vínculo con la economía del caballo será igualmente clave. A mediados de mayo, una delegación del OEPS mantuvo un encuentro con representantes políticos, de la Cámara de Comercio de Austria y de la Cámara de Agricultura. Sobre la mesa estuvieron la reforma de la normativa comercial y la reducción de cargas burocráticas para las explotaciones con caballos. El próximo 1 de octubre se celebrará una nueva reunión con instituciones y asociaciones del sector, con el propósito de diseñar una estrategia a largo plazo para el desarrollo sostenible del país como territorio ecuestre.
La situación económica del organismo es, sin embargo, uno de los grandes retos de esta etapa. Según los datos expuestos por el OEPS, la federación acumuló en los dos últimos años un déficit superior al medio millón de euros: 276.301 euros en 2024 y 233.025 euros en 2025. A ello se suma una pérdida de liquidez de alrededor de 1,2 millones de euros. La nueva dirección considera además que el presupuesto heredado para el ejercicio actual no refleja de forma realista la situación, y advierte de que, sin medidas correctoras, el déficit de 2026 podría alcanzar los 350.000 euros.
El tesorero Gerhard Buchinger defendió la necesidad de actuar con responsabilidad para que el OEPS pueda recuperar una situación financiera equilibrada como tarde en 2027. Para ello, ya se han puesto en marcha nuevos conceptos de patrocinio, medidas de eficiencia interna en la oficina federativa y una revisión de prioridades en el uso de los recursos disponibles.
Los primeros 50 días del nuevo OEPS dejan una fotografía exigente, pero también cargada de posibilidades. La federación austríaca afronta una etapa marcada por reformas deportivas, apoyo al talento joven, diálogo con las regiones, atención a las escuelas de equitación, compromiso con el bienestar del caballo y una gestión económica más rigurosa. En palabras de Herbert Gugganig, el objetivo es claro: promover el rendimiento, cuidar la base, apoyar al conjunto del sector y trabajar con responsabilidad para que el deporte ecuestre austríaco avance unido hacia el futuro.










