El mundo del Concurso Completo despide a uno de sus grandes protagonistas: Mr. Bass, el carismático caballo de Laura Collett.
Con una trayectoria marcada por los éxitos, el castaño fue uno de los caballos más importantes de la cuadra de la amazona.
Desde joven apuntó maneras. Collet lo vio por primera vez cuando apenas era un potro de cuatro años, todavía sin nombre y recién iniciado en la vida deportiva.
Pronto destacó por su carácter atrevido y seguro de sí mismo, lo que le valió el apodo de “Chuck” y el nombre deportivo de Mr. Bass. Aquella confianza natural se transformó en una de sus grandes señas de identidad a lo largo de su carrera.
En 2015, el binomio conquistó el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes de siete años en Le Lion d’Angers, un triunfo que anunció la llegada de un binomio destinado a competir en lo más alto. Un año más tarde, fueron segundos en las categorías de ocho y nueve años del CCI4*-S en el Blenheim Horse Trials y terminaron quintos en el CCI4*-L de Boekelo. En 2017, Mr. Bass ganó el CCI4*-S en Ballindenisk y Burgham y volvió a ser segundo en el CCI4*-L de Blenheim.
La progresión continuó en 2018 con una victoria en el CCI4*-S de Houghton y un segundo puesto en Luhmühlen en su debut en cinco estrellas. Ese mismo año fue tercero en el CCI4*-S de Haras du Pin. En 2019, tras finalizar cuarto en el CCI4*-S de Belton, acudió al Badminton Horse Trials, donde realizó un campo a través espectacular que le situó en la 18.ª posición provisional antes de tener que retirarse al día siguiente debido a una lesión.
Tras un periodo de recuperación, regresó a la competición para sumar cuatro nuevos puestos entre los cinco primeros en pruebas de cuatro estrellas en 2020 y 2021, además de finalizar 16.º en el Pau Horse Trials en 2020. Sin embargo, la reaparición de la lesión llevó a Laura Collett a tomar la decisión de retirarlo definitivamente de la alta competición a finales de 2021, cuando el caballo tenía 13 años, priorizando su bienestar y evitando riesgos innecesarios.
En palabras de su amazona, fue un auténtico “máquina en el CCE” y un caballo capaz de hacer sonreír a todo el equipo incluso en los momentos más exigentes.
Retirado en el campo, disfrutó de una vida tranquila hasta su fallecimiento.
¡DEP, Mr. Bass!












