El pasado 16 de septiembre, el equipo de Volteo adaptado de Thiers protagonizó una iniciativa muy especial en Francia al realizar una demostración en la cima del Puy-de-Dôme, uno de los lugares más emblemáticos de la región de Auvernia. La actividad se desarrolló con motivo de la tercera edición de Handidôme 2026, organizada por la asociación Trait d’Union Auvergne Handis, que contó con aproximadamente 500 participantes.
La propuesta surgió de Émilie Boilon, presidenta de la comisión de Volteo de Auvernia-Ródano-Alpes, quien, tras conocer por la radio la celebración de Handidôme, planteó la posibilidad de llevar esta disciplina ecuestre hasta la cima de la montaña. Una idea poco habitual que terminó convirtiéndose en una experiencia compartida por deportistas, familias, voluntarios y personas con discapacidad.
El proyecto tiene sus raíces en Thiers Voltige Équestre, un club dirigido por Martine Quesnay que acumula numerosos éxitos deportivos y que, desde hace años, también trabaja para acercar el Volteo a personas con diferentes capacidades. En esta labor desempeña un papel fundamental la entrenadora Danièle Nousse, vinculada a la disciplina desde hace tres décadas.
En 2024, por iniciativa de Émilie Boilon, nació un equipo específico de Volteo adaptado, dirigido a personas con discapacidad intelectual, trastornos psíquicos y trastornos del neurodesarrollo. Desde entonces, sus integrantes han participado en diferentes actividades, entre ellas la Nuit du Handicap de Vichy, en 2025 y 2026, y el Trofeo Internacional de Para-Volteo de Saumur, celebrado también en ambos años.
La finalidad de este proyecto no se limita a la práctica deportiva. Sus responsables buscan que los participantes descubran nuevas experiencias, desarrollen confianza en sus capacidades y compartan actividades con los demás integrantes del club. Algunos de los primeros niños que se incorporaron al equipo ya practicaban Volteo en Thiers, lo que facilitó su integración en esta nueva iniciativa.
La demostración de Handidôme exigió una importante preparación. El equipo tuvo que organizar el transporte, garantizar las condiciones de seguridad y gestionar el acceso de Presqu’île, la yegua encargada de acompañar a los deportistas durante la actividad, hasta la cima del Puy-de-Dôme.
Antes del evento se organizó una jornada de descubrimiento en las instalaciones de Thiers Voltige, durante la cual los beneficiarios de la asociación pudieron conocer a los caballos, familiarizarse con el Volteo y compartir sus primeras experiencias con los deportistas.
Finalmente, el 16 de septiembre, el equipo pudo llevar a cabo la demostración prevista. A pesar de las condiciones meteorológicas, marcadas por la niebla y un cielo gris, los participantes disfrutaron de una jornada en la que el caballo se convirtió en el principal punto de encuentro entre personas de diferentes edades y capacidades.
Émilie Boilon destacó posteriormente la implicación de los deportistas, sus familias y los voluntarios, así como la importancia de seguir creando oportunidades para que las personas con discapacidad puedan participar en actividades ecuestres.
La experiencia del Puy-de-Dôme ha pasado a formar parte de la historia de Thiers Voltige, cuyo equipo de Volteo adaptado continúa desarrollando su actividad y participando en nuevas iniciativas. Un proyecto que demuestra las posibilidades de esta disciplina para favorecer la inclusión y ofrecer a sus participantes experiencias deportivas en las que todos puedan encontrar su lugar.









