La Federación Ecuestre Danesa ha dado un nuevo paso en su estrategia «Together for Horse Welfare» con la aprobación de un paquete de medidas que endurece las sanciones por incumplimientos de la normativa deportiva y de las directrices éticas. El objetivo es situar el bienestar del caballo en el centro de todas las decisiones y dotar a la federación de herramientas para actuar con mayor rapidez y firmeza en los casos más graves.
Las nuevas disposiciones, aprobadas por el consejo de la entidad, entran en vigor con efecto inmediato y forman parte de un trabajo más amplio orientado a promover una cultura basada en la responsabilidad, el respeto y las buenas prácticas dentro de la equitación danesa.
La presidenta de la Federación Ecuestre Danesa, Kimi Nielsen, explicó que el bienestar del caballo «no es negociable» y recordó que la organización tiene la obligación de garantizar que tanto sus normas como sus mecanismos disciplinarios reflejen los valores que desea para este deporte. Por ello, se han revisado los marcos sancionadores y se han definido con mayor precisión las expectativas que deben cumplir todos los participantes.
La actualización permitirá responder con mayor agilidad y coherencia cuando se produzcan comportamientos o actuaciones que vulneren los reglamentos deportivos y los principios éticos, especialmente aquellos relacionados con el trato a los caballos.
Otra de las novedades afecta a la plataforma DRF Go!, utilizada para la inscripción en concursos y actividades. A partir de ahora, los jinetes deberán aceptar de forma expresa unas condiciones de participación revisadas, comprometiéndose a respetar los reglamentos de la federación, las normas éticas y los estándares de conducta responsable.
Las medidas también buscan ofrecer un respaldo más sólido a los oficiales de competición, cuyo trabajo resulta esencial para garantizar el juego limpio, la seguridad y el bienestar animal en los recintos deportivos. Anne Silfwander, responsable de Clubes y Deporte de la federación, destacó que estos profesionales necesitan contar con los mejores instrumentos para intervenir cuando las normas no se respetan, ya que de ello dependen tanto la confianza en la equitación como la protección de los caballos.
La federación anunció además que intensificará durante los próximos meses sus acciones de formación, el impulso de un cambio cultural y la implantación de estándares comunes en toda la estructura deportiva. La estrategia persigue una equitación en la que el bienestar del caballo prevalezca sobre los resultados deportivos y donde la responsabilidad, el conocimiento y el respeto formen parte del día a día tanto en los entrenamientos como en los concursos.










