El hormiguillo es una afección del casco del caballo que afecta principalmente a la ranilla y estructuras internas, provocando mal olor, tejido degradado y, en casos avanzados, dolor y cojera.
Suele aparecer en ambientes húmedos, con falta de higiene o cuando el casco no recibe un mantenimiento adecuado.
El tratamiento comienza con una limpieza profunda del casco. Es importante retirar toda la suciedad y tejido dañado con la ayuda de un profesional, como un herrador o veterinario.
Una vez limpio, se deben aplicar productos antisépticos específicos que eliminen las bacterias y hongos responsables de la infección. Estos tratamientos pueden incluir soluciones yodoformadas o productos comerciales diseñados para esta patología.
Además, es fundamental mantener el casco seco y limpio. El caballo debe permanecer en un entorno con buena higiene, evitando acumulación de barro o estiércol.
El recorte regular del casco también ayuda a prevenir la aparición del hormiguillo, ya que mejora la ventilación de la ranilla.
En casos más graves, el veterinario puede recomendar tratamientos adicionales o incluso el uso de vendajes protectores. La detección temprana y una rutina de cuidado constante son claves para una recuperación efectiva y para evitar recaídas.










