El semental Cashpaid J&F, de 14 años, hijo de Casall y Unschuld (Chicago Z x Concerto II) afronta una nueva etapa con el objetivo de iniciar de manera decidida su carrera como reproductor.
Según ha explicado François Mathy, el caballo cumplirá 15 años en 2026, una edad que consideran idónea para priorizar su aportación a la cría sin desvincularlo por completo de la competición.
La decisión de trasladar a Cashpaid J&F a Zangersheide responde a una estrategia clara: situarlo en uno de los centros de cría más relevantes de Europa, lo que permitirá un contacto directo con ganaderos internacionales y una gestión técnica altamente especializada. Además, esta localización facilita que su jinete, João, residente en Maastricht, pueda seguir montándolo de forma regular.
Cashpaid J&F ya ha demostrado su capacidad como reproductor, con resultados que avalan la calidad de su descendencia. Desde el equipo han hecho hincapié en que se trata de un caballo especialmente interesante dentro del panorama actual, con un perfil genético y deportivo que lo distingue frente a otros reproductores.
Durante los próximos meses, Cashpaid J&F se dedicará de forma prioritaria a la cubrición, concentrándose en la reproducción durante un periodo inicial de tres meses. Posteriormente, retomará progresivamente la actividad deportiva, compatibilizándola con la temporada de cría. El próximo año, la reproducción será claramente la prioridad, con Zangersheide como base principal de operaciones.
La gestión del proyecto corre a cargo de Judy-Ann Melchior. Desde el entorno del caballo se pone en valor la capacidad logística del centro, que permite el envío de semen a cualquier parte del mundo, garantizando un acceso global para los criadores interesados.
François Mathy también comentó su implicación personal en este tipo de decisiones, fruto de una relación con Zangersheide desde hace años.
En este contexto, recordó su intervención reciente para que Balou de Reventon pudiera dedicarse plenamente a la cría, evitando que un caballo de ese nivel quedara fuera del alcance de los interesados en la reproducción.
La filosofía que guía estas decisiones es clara: producir caballos de máximo nivel y concentrar los esfuerzos en el desarrollo de las futuras generaciones, asegurando la continuidad y la calidad en el Salto de Obstáculos.














