Beatriz Ferrer-Salat ha decidido finalmente no competir con Elegance en el CDI3* de Mâcon, previsto del 2 al 5 de julio, y mantener al caballo al margen de la competición para seguir priorizando su recuperación y evolución en el trabajo.
La amazona catalana ha explicado que las sensaciones son positivas y que Elegance ya se encuentra trabajando prácticamente con normalidad, aunque todavía sin haber recuperado el volumen completo de entrenamiento “Elegance está trabajando ya casi normal, yo creo que en un 70% de todo lo que necesita él de entrenamiento. No lo quiero forzar para Mâcon, prefiero quedarme en casa tranquilamente para evitar una recaída”.
Con una trayectoria que le permite mirar más allá del resultado inmediato, Ferrer-Salat vuelve a apostar por una gestión a largo plazo y por respetar los tiempos del caballo. En un momento de la temporada en el que muchos jinetes optarían por acelerar el regreso a la competición internacional, la catalana ha preferido consolidar el trabajo diario antes que asumir riesgos innecesarios.
La decisión encaja con una línea que ha mantenido durante toda su carrera deportiva: anteponer siempre el bienestar del caballo a cualquier objetivo competitivo. Más aún cuando se trata de un binomio como el que forma con Elegance, con el que ha firmado algunos de los resultados más destacados de la doma española reciente.
Eso no significa parar por completo. Al descartar el viaje a Francia, Ferrer-Salat aprovechará para acudir a la Ruta de la Cerdanya, donde tiene previsto competir en el CDN3*, una cita a la que llevaba tiempo queriendo asistir “Hace tiempo que me hace mucha ilusión ir y, como no voy a Mâcon, pues voy a la Cerdanya”.











