La Federación Ecuestre de Estados Unidos (US Equestrian) ha alertado del incremento de casos del gusano barrenador del Nuevo Mundo (New World Screwworm, NWS), después de que las autoridades sanitarias confirmasen el primer positivo en el estado de Arizona. La situación preocupa especialmente al sector ecuestre, que ya ha registrado cuatro caballos afectados desde septiembre.
El nuevo caso se ha detectado en el condado de Cochise, en Arizona, donde un veterinario local identificó larvas del parásito en una herida situada en el lomo de un perro doméstico. Se trata del primer positivo confirmado en este estado, que se suma a Texas y Nuevo México entre los territorios estadounidenses afectados.
Según los datos publicados por US Equestrian el pasado 30 de octubre, durante ese mes se contabilizaron 22 casos en animales domésticos en Estados Unidos, frente a los tres registrados en septiembre y los 14 de julio, cuando comenzó a detectarse la presencia del parásito en el país.
La situación en México también preocupa a las autoridades, con 1.959 casos activos, de los cuales 113 corresponden a caballos. En Estados Unidos, desde que se confirmó el primer positivo equino el 9 de septiembre, ya se han detectado cuatro casos en esta especie.
Katie Flynn, veterinaria sénior de US Equestrian, ha explicado que la Federación mantiene una vigilancia constante sobre la evolución de la enfermedad.
«Estamos siguiendo tanto el número total de casos como la localización de los nuevos positivos», señaló Flynn, quien añadió: «Siempre hemos advertido que esta situación podía seguir cambiando y evolucionando y, aunque el número de casos todavía pueda parecer pequeño, nos preocupa este incremento».
El gusano barrenador es un parásito cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de los animales, por lo que incluso las heridas pequeñas pueden convertirse en una vía de infestación.
Ante esta situación, US Equestrian recomienda a los propietarios revisar diariamente a sus caballos para detectar posibles heridas, inflamaciones, secreciones, malos olores o presencia de larvas. También aconseja prestar especial atención a las pequeñas lesiones, las zonas intervenidas quirúrgicamente, el ombligo de los potros y las áreas húmedas, como labios, fosas nasales, ojos y genitales.
La Federación estadounidense también ha establecido protocolos específicos para los concursos ecuestres, especialmente para aquellos caballos procedentes de zonas afectadas. Las autoridades consideran zonas infestadas los perímetros de 20 kilómetros alrededor de los lugares donde se han confirmado positivos.
Los caballos procedentes de estas áreas pueden estar sujetos a inspecciones veterinarias a su llegada a las instalaciones y a controles durante la competición, con el objetivo de detectar posibles infestaciones y evitar su propagación.
US Equestrian recuerda que los propietarios que tengan previsto desplazarse con sus caballos entre distintos estados deben consultar previamente los requisitos sanitarios tanto del lugar de origen como del destino.
La Federación mantiene disponible la información sanitaria y los protocolos actualizados en su página web e insiste en que cualquier sospecha de infestación debe comunicarse inmediatamente a un veterinario.









