El PRE de Yeguada Haras de San Blas ha asegurado su plaza en Sevilla en los concursos de Segovia y Lorca, donde sumó muy buenos resultados y el título de campeón absoluto de movimientos. Su propietaria lo define como «el PRE del futuro».
Senador MIBXXI (Senador JO) ya tiene billete para SICAB 2026. El caballo de Yeguada Haras de San Blas cerró su clasificación en los dos últimos concursos del año, Segovia y Lorca, ambos de tres estrellas y con los mejores ejemplares de la temporada. Llegó a ellos sin margen de error y salió con un bagaje de premios que explica por qué su nombre empieza a llamar la atención en el mundo del morfológico.
«Que se haya clasificado en esos dos concursos ha sido un colofón de temporada muy importante», explica Camino Limia, propietaria de la yeguada. «Estábamos seguros de que el caballo iba a clasificarse porque creemos en su capacidad deportiva. Lo está demostrando no solo con lo que consigue cada vez que sale a pista, sino también por la manera en que lo logra».
Segovia y Lorca, dos concursos sin red
En Segovia, Senador se llevó el premio al mejor de la sección en movimientos, la medalla de plata en su sección, el bronce en funcionalidad y el título de campeón absoluto de movimientos del concurso. Lo hizo midiéndose con campeones del mundo de ediciones anteriores y con caballos ya muy consolidados.
En Lorca confirmó su nivel. Repitió podio en funcionalidad y mejoró el resultado, con la medalla de plata en lugar del bronce de Segovia. «No teníamos margen de error y la verdad es que ha conseguido muchísimos premios», resume Limia.
No es la primera vez que el caballo llama la atención. El año pasado, con cuatro años, se clasificó entre los diez mejores del mundo tras completar una temporada exigente de Doma Clásica.

Un PRE grande y compensado
Senador mide más de lo habitual en un caballo español, y ese es el primer rasgo que destaca su presentador Víctor Fabregat. «Es un caballo con una alzada importante para lo que tenemos hoy en día en el PRE», señala. Su potencial en los movimientos, añade, se explica en buena parte por lo compensado que está morfológicamente: cuello largo, dorso flexible y un tren posterior con fuerza.
Limia lo describe como un caballo «muy racial y bello, grande, pero bien compensado», con una constitución destacable en cuello, cara, espalda y grupa. Ve en él lo que debe ser el PRE evolutivo moderno: un paso intermedio entre el PRE más racial y morfológico y un PRE deportivo, igualmente racial, pero con movimientos y cualidades pensados para el deporte.
En pista, el paso y el galope son sus mejores bazas. «Tiene un gran paso y un galope de muchísima calidad, algo importante para un caballo de su tamaño y de su raza», apunta su propietaria. Además, el paso gana calidad mecánica día a día. El trote, en cambio, sigue en construcción, y han decidido no apresurarlo. «Sabemos que puede trotar mejor de lo que lo hace ahora, pero preferimos respetar su evolución y que construya ese movimiento de forma natural».
El potro que nadie hubiera elegido
Senador llegó a la yeguada por una cadena de casualidades, a raíz de un cambio relacionado con otro caballo que no cumplió las expectativas. Del acuerdo salió la posibilidad de adquirir dos ejemplares de la camada de 2021.
Varios potros de aquel grupo ya sorprendían por su físico y su calidad. Senador era el más pequeño, el más desgarbado, el que no mostraba la calidad aparente de los demás. «Era el patito feo, y evidentemente nadie entendió por qué elegir ese potro y no cualquiera de los otros, que ya llamaban la atención», recuerda Limia.
Ella, sin embargo, se había fijado en él por un episodio durante el manejo del grupo, cuando los potros se desplazaban hacia la manga. «Se lo llevaron por delante, cayó y rodó por el suelo. Pero se levantó de una manera que se me quedó grabada para siempre: se levantó como un campeón». Se fue de frente a la manada como si no hubiera pasado nada, con un valor y un corazón que llamaban la atención. Otro potro, el pequeño de la camada, en aquellas circunstancias se habría quedado acobardado y solitario. Él no. «Siguió adelante, como lo sigue haciendo en cada circunstancia o adversidad de la vida. Él siempre sale adelante».
La elección sorprendió incluso al criador. Podía haber optado por ejemplares de más calidad aparente y se decantó por una hija directa de Perdigón, que hoy está en la yeguada y volverá a parir de Senador, y por el potro que parecía el más pequeño de la camada. Hoy es el caballo que todo ganadero sueña tener en su cuadra. «Por eso hay momentos en los que hay que saber ver lo que está dentro del caballo», añade Limia.
Senador llegó con apenas seis meses, y poco a poco la yeguada fue comprendiendo que era el caballo que quería criar. «Hoy es el bastión de Yeguada Haras de San Blas», afirma Limia, que ha ido seleccionando y construyendo las líneas maternas pensando también en él.

Un caballo que elige con quién trabaja
Quienes lo montan coinciden en dos cosas: entiende rápido y se entrega. «No necesita que se le repitan las cosas y mejora día a día, tanto en la doma como en los ejercicios que tiene que realizar en pista», explica su propietaria. Disfruta, además, compitiendo. «Tiene madera de pista, tanto en Doma Clásica como en morfología».
Fabregat subraya la clase del caballo y su disposición. «Es un caballo cómodo, siempre está dispuesto, y eso confunde muchas veces a los entrenadores porque tiene mucha personalidad». Y describe cómo se comporta en pista: «No se arruga, lo da todo en cada ejercicio, en cada entrenamiento, en cada vez que sale. Muy pocos caballos lo hacen». Concluye que tiene cualidades para llegar lejos.
Limia añade un matiz: Senador parece elegir con quién conecta. Necesita un jinete o un entrenador que le transmita confianza y con quien se sienta cómodo. «Cuando encuentra esa conexión, se transforma por completo: mejora su calidad, evoluciona muy rápido y muestra todo su potencial. Es algo en lo que se fijan enseguida los profesionales que trabajan con él».
Rumbo a SICAB y a la cría
En Sevilla tienen dos objetivos. El primero es que el caballo viva un SICAB tranquilo y que pueda competir sin sobresaltos. El segundo es deportivo: «Nuestro objetivo es luchar por los mejores movimientos del certamen, porque creemos que Senador se lo merece. Todo lo que ha ido demostrando hasta ahora refleja que tiene capacidad para situarse entre los mejores».
Además de la pista, la mirada de la yeguada está en su futuro como semental. Ya hay productos suyos que empiezan a mostrar calidad deportiva, y a Limia le importa más que su descendencia fije el carácter deportivo, la montabilidad y la manejabilidad que su belleza, aunque también la transmite. La ambición es que aporte a la propia ganadería y a otras. «Queremos que pueda marcar un antes y un después en las líneas del Pura Raza Española».
Limia reconoce que el caballo les ha llegado antes de tiempo, sin tener definido todavía quién debía presentarlo ni cómo funcionaba el circuito, y que están aprendiendo a rodearlo de los mejores profesionales. «Es ese caballo con el que sueñas cuando empiezas un proyecto de cría y que ha llegado justo al principio».










