La United States Equestrian Federation (USEF) introducirá a partir del próximo 1 de diciembre una nueva normativa destinada a reforzar la seguridad de los participantes tras sufrir una caída durante una competición. La modificación, que afectará a la temporada 2027, establece que determinados participantes deberán someterse a una evaluación médica antes de poder volver a montar o continuar compitiendo.
La medida supone una modificación de la norma GR848.1 y parte de una premisa clara: volver inmediatamente al caballo después de una caída no siempre es la opción más segura. Por ello, la federación estadounidense ha establecido una serie de supuestos en los que será obligatorio contar con la autorización correspondiente antes de regresar a la competición.
La evaluación será necesaria para todos los participantes menores de 18 años que sufran una caída. En el caso de los adultos, también deberán ser examinados después de una caída, salvo cuando hayan aterrizado sobre sus pies. Además, cualquier participante adulto que sufra más de una caída durante una misma competición tendrá que pasar por este procedimiento, incluso si en alguna de ellas cae de pie.
El examen podrá ser realizado por el personal médico cualificado de la competición, un médico, un asistente médico o un profesional de enfermería habilitado. El objetivo será determinar si el participante se encuentra en condiciones físicas adecuadas para volver a montar con seguridad.
Para homogeneizar este procedimiento, el Human and Equine Safety & Welfare Committee de la USEF está desarrollando el denominado “Remount Assessment”, una evaluación de una página que estará disponible tanto en formato electrónico como en papel antes de que entre en vigor la nueva normativa.
Este documento incluirá una lista de señales de alerta que impedirán regresar al caballo. Entre ellas se encontrarán síntomas compatibles con una conmoción cerebral, así como indicios de fracturas, esguinces, luxaciones articulares u otras lesiones que puedan comprometer la capacidad para montar de forma segura o aumentar las consecuencias de una nueva caída.
Desde la USEF explican que uno de los motivos de esta medida es la respuesta del organismo inmediatamente después de un accidente. La adrenalina puede reducir temporalmente la percepción del dolor y condicionar la toma de decisiones, por lo que la evaluación pretende introducir un control objetivo antes de que el jinete o amazona decida volver a montar.
Cuando se detecten síntomas de conmoción cerebral, el participante será incluido en la Medical Ineligibility List de la federación y no podrá volver a competir hasta ser examinado por un profesional sanitario autorizado y presentar correctamente el correspondiente formulario médico de regreso a la competición. En el caso de que se detecten otras señales de posibles lesiones, se recomendará una evaluación médica adicional, aunque el participante no será incluido automáticamente en dicha lista.
La USEF reconoce que este procedimiento supondrá un cambio para algunas disciplinas y organizaciones y que su aplicación práctica podrá variar inicialmente entre las diferentes sedes. La federación ha anunciado que recogerá las opiniones de participantes y organizadores para valorar el funcionamiento del nuevo sistema.
La nueva normativa entrará en vigor el 1 de diciembre de 2026 y será una de las novedades en materia de seguridad que marcarán el inicio de la temporada ecuestre estadounidense de 2027.










