La iniciativa destinará el 100% de lo recaudado con las camisetas a la asociación, que trabaja con niños y personas con diversidad funcional a través de las Intervenciones Asistidas con Caballos.
La Garrocha y Equitación Positiva han unido fuerzas en una iniciativa solidaria que tiene al caballo como protagonista. Ambas entidades han creado dos camisetas cuyos beneficios se destinarán íntegramente a Equitación Positiva para contribuir a la labor que desarrolla desde hace más de dos décadas.
La asociación, creada en 2003, trabaja para mejorar la calidad de vida de personas con diversidad funcional, enfermedades crónicas y otras necesidades, así como la de sus familias, a través de las Intervenciones Asistidas con Caballos.
En sus sesiones se utilizan disciplinas como la equinoterapia y la hipoterapia para trabajar diferentes aspectos físicos, emocionales, sociales, sensoriales y psicomotrices. El caballo se convierte en una parte fundamental de este trabajo, siempre dentro de intervenciones desarrolladas y supervisadas por profesionales.
Detrás de las sesiones, están los niños, sus familias, los profesionales y, por supuesto, los caballos que forman parte de ellas.
Las historias de Mael, Inma y Mateo permiten conocer de cerca el trabajo que se realiza en Equitación Positiva y los pequeños grandes avances que pueden producirse a través del vínculo con los caballos.
Mael acude una vez por semana a la asociación. Su afición por los animales, y especialmente por los caballos, llevó a su familia a probar esta vía de trabajo. Con el tiempo, han podido ver avances en aspectos como la postura, la coordinación, la autonomía y la comunicación.
Uno de los momentos que su familia recuerda con especial emoción llegó cuando pronunció una de sus primeras palabras: «vamos». Es la indicación que utilizan durante las sesiones para pedir al caballo que vaya al paso.
Para su madre, Toña, la experiencia ha servido también para descubrir hasta dónde puede llegar el trabajo con caballos y todo lo que puede aportar.
Inma tiene cuatro años y llegó a Equitación Positiva por recomendación de otros profesionales. Desde entonces, los caballos se han convertido en una parte más de su rutina.
Durante el último año, su familia ha visto avances en su tono muscular, postura y movilidad. Pero las sesiones también tienen otro componente importante: el disfrute.
Cuando llega y empieza a ver a los caballos, su expresión cambia. Aunque tiene dificultades para comunicarse, sus padres sienten que con ellos encuentra una manera diferente de relacionarse y de hacerse entender.
En el caso de Mateo, su familia llegó a Equitación Positiva después de haber comenzado desde muy pequeño con diferentes terapias y buscando nuevas herramientas que pudieran acompañar su desarrollo.
Con la hipoterapia han observado avances relacionados con el control del tronco y de la cabeza. Al mismo tiempo, Mateo ha creado un vínculo muy especial con los caballos.
Disfruta de las sesiones desde el principio, llega contento y monta sin miedo. Para él, ese momento junto al caballo es también una forma de trabajar y desarrollar sus capacidades en un entorno que disfruta.
Con esta colaboración, La Garrocha quiere poner su granito de arena para que Equitación Positiva pueda seguir desarrollando su actividad y acompañando a más niños y familias.
El 100% de lo recaudado con las dos camisetas solidarias se destinará a la asociación. Una manera sencilla de apoyar un proyecto en el que el caballo tiene un papel protagonista.










