José Fumero afronta uno de los grandes objetivos de su temporada con la mirada puesta en el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes de Lanaken.
El jinete español ha sido designado para representar a España junto a Diamant de Chalina en la categoría de seis años, mientras mantiene la esperanza de poder ampliar su participación si finalmente obtiene alguna de las wild cards solicitadas para sus caballos de cinco años.
Para Fumero, cuya actividad está especialmente ligada a la formación y producción de caballos jóvenes, competir en Lanaken ocupa desde hace años un lugar destacado dentro de su planificación deportiva.
“Para mí, el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes supone la competición más importante que tengo durante el año. Al final me lo fijo como objetivo, ya que me dedico a la producción de caballos jóvenes”, explica. Una filosofía que cobra todavía más sentido cuando aparece en la cuadra un caballo en el que deposita una confianza especial. “Cuando tengo algún caballo así especial como es Diamant de Chalina, me gusta empezar a enfocarlo en este tipo de campeonatos, que cojamos experiencia juntos. Es el mejor escaparate que hay para caballos jóvenes”.
La solicitud para participar había sido presentada ya en junio y Fumero confiaba en las posibilidades de Diamant, aunque era consciente de la elevada demanda que existe habitualmente en España, especialmente en las categorías de cinco y seis años. La confirmación definitiva terminó por convertir esa expectativa en realidad.
“Hasta que Reyes no me dijo que al final era el caballo elegido para participar allí, nunca se sabe. Estoy muy contento con la oportunidad y espero darle el resultado que se merece, porque la verdad es que el caballo merece estar entre los mejores”.
Diamant de Chalina llegó a las cuadras de Fumero a finales de su temporada de cinco años después de haber sido criado por Joaquín Luaces y de acumular ya experiencia en competición, incluida su participación en pruebas internacionales en Valencia. El jinete recuerda que desde el primer momento encontró un caballo con una capacidad para el salto evidente, numerosos recorridos sin falta y una manera especialmente llamativa de desenvolverse sobre los obstáculos.
El principal trabajo desde entonces no ha consistido tanto en desarrollar su salto como en aprender a canalizar su energía. En ese proceso, Fumero destaca la ayuda de Manuel Fernández Saro, “Fanfa”.
“El caballo tiene mucha sangre y lo que más me gustó cuando llegó era tranquilizarlo. Gracias a la ayuda que recibo de Manuel Fernández Saro, hemos conseguido que el caballo se relaje un poco, se tome más su tiempo y piense, porque al final tiene muchísima sangre y es toda energía”.
Una evolución que no pretende cambiar la personalidad de Diamant, sino encontrar un equilibrio que permita aprovecharla. “Nunca va a llegar a ser un caballo muy tranquilo, pero al final es lo que lo caracteriza y lo que yo creo que lo hace especial. Tampoco queremos que pierda su esencia, pero sí que se tome un poquito más de calma y afronte los concursos con un poquito más de tranquilidad”.
Fumero conoce bien las exigencias de Lanaken después de haber participado en varias ediciones del Campeonato del Mundo con caballos jóvenes. Entre esas experiencias destaca especialmente la vivida junto a Corelli de Mies, con el que compitió a los cinco, seis y siete años y llegó al desempate de las finales tanto a cinco como a seis años.
“De lo que me he dado cuenta es de que hay que ir con un caballo muy bueno. Tuve la suerte de competir a Corelli de Mies cuando tenía cinco, seis y siete años y en las finales de cinco y seis pasó al desempate. El caballo siempre estuvo ahí, entre los mejores. Considero que Diamant está al mismo nivel que Corelli de Mies, así que espero poder darle las oportunidades necesarias que merece para estar el domingo en la final”.
El camino hacia el Mundial se ha construido precisamente buscando ese equilibrio entre experiencia y frescura. Diamant participó en el Stal Hendrix Tour, uno de los circuitos de referencia para caballos jóvenes en Países Bajos, donde consiguió clasificarse para la final. Allí terminó con un recorrido sin falta antes de cometer un derribo en el último obstáculo del desempate.
También ha pasado por escenarios como Valkenswaard y el CSI de Eindhoven, elegidos deliberadamente para que pudiera desenvolverse en pistas grandes de hierba y ganar experiencia ante ambientes diferentes. Actualmente, según explica Fumero, ya afronta pruebas de 1,30 metros con facilidad.
“Llega en un momento de forma muy bueno. Hemos intentado ir eligiendo los concursos ideales para darle experiencia, pero sin quemarlo. La verdad es que ha saltado muy, muy bien y creo que llega en un muy buen momento para Lanaken”.
Entre sus cualidades, Fumero destaca especialmente una que puede resultar determinante en el formato del campeonato: su competitividad natural. “No necesito intentar ir rápido para estar arriba de la tabla”. Una característica que, a juicio del jinete, puede permitirle gestionar mejor las primeras jornadas pensando en una posible clasificación para la final.
“Los dos primeros días hay que competir al crono para poder clasificar para la final. Yo creo que ahí parte con un poco de ventaja, ya que no tengo que sacarle tanto de dentro para que, en caso de que clasifiquemos, llegue en buena forma a la final”.
La experiencia de anteriores ediciones también ha llevado a Fumero a modificar su preparación inmediatamente anterior al campeonato. Si otros años trataba de mantener a sus caballos especialmente frescos, con el tiempo comprobó que esa estrategia podía hacer que llegasen demasiado atentos al entorno durante la primera jornada.
Por ello, Diamant afronta este fin de semana una última competición internacional junto a LAngelo LVD. La intención no es buscar grandes exigencias deportivas, sino que los caballos pasen tres días fuera de casa, compitan y vuelvan a encontrarse con elementos como las pantallas o el agua antes de viajar a Bélgica. Después llegará una semana tranquila de trabajo en casa y, finalmente, Lanaken.
Diamant de Chalina podría no ser el único caballo de Fumero en el campeonato. El jinete también ha solicitado wild cards para dos ejemplares de cinco años y mantiene sus opciones a la espera de la decisión definitiva.
Uno de ellos es LAngelo LVD, que también ha completado una destacada temporada en el Stal Hendrix Tour. No solo consiguió clasificarse para la final, sino que terminó imponiéndose en ella.
“Lo noto muy en forma. Para tener cinco años, es muy franco, salta muy bien y es muy fácil de montar. Yo creo que también podría hacer un muy buen papel en Lanaken”.
Fumero considera que el caballo está preparado para enfrentarse a un campeonato de estas características, aunque reconoce el componente de incertidumbre propio de la categoría de cinco años y de su sistema de clasificación. Mientras espera noticias sobre la wild card, continúa preparándolo como si finalmente fuese a viajar.
La otra solicitud corresponde a Rill Z, una yegua en la que también tiene depositadas importantes expectativas. Aunque reconoce que todavía no está tan rodada como sus otros dos candidatos, considera que sus cualidades pueden permitirle responder a la altura del escenario.
“Es una yegua muy buena. A lo mejor no está tan rodada como los otros dos, pero gracias a sus cualidades, yo creo que haría un muy buen papel”.
La posibilidad de representar a España es, precisamente, uno de los motivos por los que Fumero establece un criterio especialmente exigente a la hora de presentar sus solicitudes. “Ya decidí hace tiempo que solo aplicaría para competir en Lanaken y representar a España con caballos que estén listos. Los tres son los mejor preparados que tengo y considero que los tres son caballos de futuro”.
Mientras espera conocer si podrá sumar alguna participación, el objetivo principal ya está asegurado con Diamant de Chalina. “A ver si tenemos suerte y conseguimos tener alguna participación más y, si no, igualmente encantado de poder participar con Diamant e intentaremos hacer lo mejor posible”.
Pero el trabajo con las nuevas generaciones no termina en los caballos que aspiran a viajar este año a Lanaken. Entre los ejemplares que comienzan a despuntar en su cuadra, Fumero señala un nombre para seguir durante los próximos años: Sapho Touch.
Se trata de un entero de cuatro años, hijo de United Touch y de una madre que es hermana propia de Orient Express. Pese a su juventud y a que todavía no ha debutado en competición, su carrera como reproductor ya ha comenzado y está despertando interés.
“El caballo lo utilizamos ya como reproductor y tiene bastante demanda, aunque sea tan joven y no haya ido de concurso. Está un poco enfocado al tema de la cría ahora, en este principio de su carrera deportiva”.
Las expectativas, sin embargo, no se limitan a su faceta como semental. Fumero confía en que las cualidades que está mostrando puedan trasladarse también al deporte cuando llegue el momento de comenzar su trayectoria competitiva.
“Creo que puede ser un muy buen caballo como semental, pero también en el deporte. La fuerza, la calidad y las ganas que tiene de saltar son increíbles. Ojalá todo salga bien, toco madera, pero con suerte será un caballo muy importante en el futuro y espero que sea conmigo”.
Con Diamant de Chalina ya confirmado, LAngelo LVD y Rill Z pendientes de una posible wild card y una nueva generación creciendo en casa, José Fumero afronta Lanaken como una nueva oportunidad para medir el trabajo realizado con sus caballos jóvenes. Esta vez lo hace con la experiencia acumulada durante anteriores participaciones y con la convicción de que Diamant llega preparado para intentar hacerse un hueco entre los mejores.







