El Ejército suizo mantiene una estrecha vinculación con el mundo del caballo a través de un programa de formación que combina las exigencias propias del servicio militar con el aprendizaje ecuestre y el cuidado diario de los animales.
Una preparación intensiva en la que los reclutas deben aprender, en apenas unas semanas, a desenvolverse con seguridad y responsabilidad tanto en la cuadra como montando.
Swiss Equestrian ha dado a conocer algunos detalles de esta particular formación, desarrollada en colaboración con el Kompetenzzentrum Veterinärdienst und Armeetiere, el Centro de Competencia del Servicio Veterinario y Animales del Ejército de Suiza.
Los primeros días constituyen una etapa especialmente exigente para los nuevos reclutas. A las nuevas rutinas y procedimientos militares se suma el trabajo con los caballos, obligándoles a asimilar numerosos conocimientos en un periodo reducido de tiempo. La preparación, además, no se limita únicamente a aprender a montar.
Concentración, responsabilidad y confianza mutua forman parte de las cualidades necesarias para superar el proceso. Los reclutas aprenden a manejar con seguridad diferentes caballos, incluyendo una de las razas equinas estrechamente vinculadas a Suiza.
La formación tiene como objetivo que los conocimientos ecuestres puedan aplicarse posteriormente dentro del contexto militar. Cada jornada implica trabajo en pista, preparación física y técnica, atención a los caballos y adaptación a unas exigencias diferentes a las de una cuadra convencional.
El responsable de formación e instructor Sandro Tedeschi ha explicado junto al recluta Renato Keller cómo está estructurado este proceso y cómo se viven sus primeras etapas desde la perspectiva de quienes comienzan la preparación. El programa conduce, además, hacia la obtención de una titulación y del brevet de “Equitación en el espacio público”.
El trabajo pone especialmente el foco en la responsabilidad hacia el caballo como compañero. La convivencia diaria obliga a los reclutas a comprender que su función no termina al desmontar, sino que incluye su manejo, cuidado y bienestar dentro de una estructura en la que animales y militares trabajan conjuntamente.
La presencia del caballo dentro de las Fuerzas Armadas suizas mantiene así una tradición histórica adaptada a las necesidades actuales. Lejos de limitarse a una imagen ligada al pasado de la caballería militar, la formación ecuestre continúa teniendo su propio espacio dentro del Ejército suizo, con reclutas preparados específicamente para trabajar con los animales en un entorno marcado por la disciplina, la responsabilidad y la confianza.








