Veinte años después de ver por televisión el Campeonato del Mundo de Aachen y soñar con competir algún día allí, Regine Mispelkamp está a punto de convertir aquel sueño en realidad. La amazona alemana de Doma Paralímpica representará a su país en el Grado V del FEI World Championships Aachen 2026 junto a Highlander Delight’s, conocido en casa como Lights, el caballo al que define como su “caballo del corazón”.
Los caballos han formado parte de la vida de Mispelkamp desde que tiene memoria. Para ella nunca han sido únicamente un deporte, sino compañeros, maestros y una parte fundamental de su historia.
“Lo que más me fascina es la relación entre el caballo y el ser humano. Un caballo no es una máquina. No puedes simplemente encenderlo y esperar que funcione. Tienes que construir confianza, escuchar, comunicarte y encontrar una manera de trabajar juntos”, explica a Chacco Marketing.
Su camino en la Doma Paralímpica comenzó en 2018 y cambió su vida en muchos sentidos. Esta disciplina le permitió continuar haciendo aquello que más le apasionaba, montar y trabajar junto a un caballo al más alto nivel, pero con el paso del tiempo adquirió un significado mucho más profundo.
“La Doma Paralímpica me dio la oportunidad de seguir haciendo lo que más me gusta: montar y trabajar junto a un caballo a un nivel muy alto. Pero se ha convertido en mucho más que un deporte para mí. Me ha ayudado a redescubrirme”.
A través del deporte paralímpico, Mispelkamp asegura haber recuperado una fortaleza interior y una confianza en sí misma que había perdido durante el camino. Una experiencia que también ha dado forma al mensaje que quiere transmitir.
“No deberíamos centrarnos siempre en aquello que quizá ya no sea posible. Deberíamos preguntarnos: ¿qué es posible? ¿Qué podemos conseguir juntos? No deberíamos definir a las personas por sus limitaciones. Deberíamos mirar sus posibilidades”.
Aachen representa ahora un nuevo capítulo en esa historia. En 2006, Mispelkamp siguió por televisión el Campeonato del Mundo celebrado allí. Dos décadas después, será ella quien entre en la pista representando a Alemania.
“La joven que veía Aachen por televisión en 2006 nunca habría imaginado que veinte años después sería ella misma quien entraría en esa pista”, reconoce. “Para mí es como cerrar el círculo”.
Representar a Alemania en un Campeonato del Mundo supone ya un enorme honor, pero hacerlo precisamente en Aachen convierte la experiencia en algo todavía más especial.
“Aachen es algo muy especial dentro del deporte ecuestre. Hay muchísima historia, tradición y emoción vinculadas a este lugar. Y sé que no entraré sola en esa pista. Entraré con Lights y con un equipo increíble detrás de nosotros”.
A su lado estará Highlander Delight’s, o simplemente Lights, un caballo cuya personalidad ocupa un lugar tan importante para Mispelkamp como sus cualidades deportivas.
“Su apodo es Lights y es mi caballo del corazón. Tiene una personalidad increíblemente fuerte. Por un lado, puede ser un auténtico semental y, por otro, es extremadamente sensible. Puede estar tranquilo, puede estar alocado… básicamente puede ser de todo”.
Lights disfruta además llamando la atención y mostrando lo que sabe hacer, aunque también tiene opiniones muy claras sobre determinadas cosas. El agua, por ejemplo, no está precisamente entre sus favoritas.
Fuera de la competición muestra otra faceta completamente diferente. En su cuadra tiene incluso una particular forma de relajarse: en ocasiones se coloca con la cabeza junto a la ventana, mirando hacia la pared, y simplemente desconecta. Mispelkamp lo describe cariñosamente como su momento de “meditación”.
El cepillado también tiene sus propias reglas.
“Sabe exactamente cuáles son sus sitios favoritos. Me deja muy claro dónde quiere que le rasque, durante cuánto tiempo debo hacerlo y cuándo ha decidido que ya es suficiente. Es simplemente Lights. Y lo quiero exactamente por ser como es”.
La historia de ambos comenzó de una manera bastante inesperada: con un anuncio en Facebook. Mispelkamp vio a Lights, hubo algo en él que llamó su atención y decidió volar hasta Dresde para conocerlo y probarlo. Grabó vídeos para que sus entrenadores pudieran verlo y, una semana después, realizaron el examen veterinario y decidió comprarlo.
Su primera impresión al montarlo resulta especialmente divertida ahora.
“Recuerdo que lo primero que pensé fue: ‘Uf… me pregunto si tendrá suficiente energía’. Bueno… ¡Desde luego que la tiene!”.
Esa energía ha aparecido incluso en algún momento poco oportuno durante una prueba, pero también forma parte de la personalidad de Lights. Con el paso del tiempo, ambos han aprendido a entenderse, confiar el uno en el otro y comunicarse.
“Hoy no es simplemente mi caballo de competición. Es mi caballo del corazón, mi compañero y uno de los caballos más importantes de mi vida”.
Entre sus principales cualidades físicas, Mispelkamp destaca especialmente el galope. Lights cuenta con un galope expresivo y potente que, unido a su presencia en pista, ofrece muchas posibilidades al binomio. El paso y el contacto son también dos de sus fortalezas, así como su capacidad para sostenerse y mantenerse conectado con su amazona cuando encuentran el equilibrio adecuado.
Al mismo tiempo, continúan trabajando en diferentes aspectos de su evolución. La flexibilidad general, la respuesta a las ayudas, el trabajo a través del cuerpo y la incurvación ocupan actualmente una parte importante de su entrenamiento.
“Estamos trabajando para conseguir que todo sea más fluido, equilibrado y fácil. Para mí se trata de sacar a relucir sus fortalezas mientras continuamos mejorando los detalles. Cuando todo eso se une, Lights puede ser un caballo realmente impresionante”.
Precisamente estos aspectos han formado parte de la preparación final para Aachen. Durante las últimas semanas, el binomio ha prestado especial atención a la flexibilidad, la incurvación y la comunicación, buscando además un equilibrio todavía mejor entre la energía del caballo y las ayudas de Mispelkamp.
El contacto continúa siendo otra pieza fundamental. La amazona quiere que Lights permanezca conectado, ligero y seguro, sin perder la posibilidad de mostrar sus cualidades naturales, especialmente su galope y su presencia en pista.
“En este momento no quiero cambiarlo todo. Queremos consolidar lo que ya hemos construido juntos y darle confianza y seguridad”.
El objetivo es que Lights entre en la pista de Aachen sabiendo exactamente lo que ambos pueden hacer juntos.
“Para mí, el objetivo es que Lights entre en la pista pensando: ‘Podemos hacerlo. Sabemos lo que estamos haciendo. Y lo estamos haciendo juntos’”.
Esa idea de compañerismo está presente en toda la manera en la que Mispelkamp entiende su relación con el caballo. No quiere limitarse a decirle qué tiene que hacer, sino encontrar las respuestas junto a él.
En Aachen, además, el público alemán añadirá todavía más emoción a un Campeonato del Mundo que lleva dos décadas imaginando.
“Lo vi desde fuera hace veinte años. Ahora voy a vivirlo desde dentro de la pista”, señala. “Creo que probablemente tendré que respirar hondo y recordarme a mí misma: esto está sucediendo de verdad”.
Sin embargo, cuando termine su prueba, Mispelkamp tiene muy claro cuál es la sensación con la que quiere abandonar la pista.
“Quiero salir sabiendo que Lights y yo dimos todo lo que teníamos ese día. Quiero sentir que confiamos el uno en el otro, que nos comunicamos y que disfrutamos estando allí juntos”.
Naturalmente, la ambición deportiva también está presente, pero para la amazona alemana el resultado es solamente una parte de todo lo que significa competir en Aachen.
“Para mí, la sensación más importante sería: lo hicimos juntos. Si puedo salir de la pista sintiendo eso, estaré orgullosa de nosotros, independientemente del número que aparezca en el marcador”.
Sus objetivos para este Campeonato del Mundo van también más allá de su propio resultado. Quiere representar a Alemania con orgullo, devolver parte de todo el apoyo recibido durante el camino y aprovechar Aachen para mostrar al público todo lo que puede ofrecer la Doma Paralímpica.
“Me encantaría que la gente pudiera mirar más allá de la discapacidad y de la clasificación. Que vea a la amazona. Que vea al caballo. Que vea al binomio”.
Cuando piensa en el futuro, Mispelkamp ha aprendido a no poner límites a sus sueños. Quiere seguir representando a Alemania y disputando grandes campeonatos internacionales junto a Lights, pero existe otro objetivo que ha ido adquiriendo cada vez más importancia para ella: contribuir a dar mayor visibilidad a la Doma Paralímpica y crear mejores oportunidades para las futuras generaciones.
“Quiero que más jinetes y amazonas jóvenes tengan la oportunidad de descubrir todo lo que este deporte puede darles. Porque yo sé lo que me ha dado a mí”.
Lights ha sido una pieza fundamental en ese proceso.
“Lights me ha dado mi carrera en el deporte paralímpico. Me ha ayudado a recuperar mi confianza, mi fortaleza interior y, en muchos sentidos, a reencontrarme conmigo misma”.
Por eso, cuando Mispelkamp mira hacia lo que llegará después de Aachen, no piensa únicamente en medallas o competiciones. Piensa en un camino que espera poder seguir recorriendo durante muchos años junto a Lights y en todos aquellos sueños que todavía pueden estar por llegar.
“Aachen fue un sueño durante veinte años. Quizá el próximo sueño ya esté esperando en algún lugar a la vuelta de la esquina”.








